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sábado, 18 de febrero de 2017

Otorgan bono de $ 2.000 a supervisores metalúrgicos

La Cámara de la Pequeña y Mediana Industria Metalúrgica (CAMIMA) acordó el pago de una suma no remunerativa de 2.000 pesos con la Asociación de Supervisores de la Industria Metalmecánica (ASIMRA). 


El bono será pagado en dos cuotas de 1.000 pesos a abonarse en febrero y abril, en un acuerdo similar al firmado con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).

"A través del diálogo permanente que tenemos con los trabajadores logramos un acuerdo, similar al que ya habíamos cerrado con la UOM, lejos de cualquier conflicto laboral", sostuvo José Luis Ammaturo, presidente de CAMIMA.

Destacó: "Los empresarios estamos comprometidos y tenemos vocación por alcanzar un punto de entendimiento que permita mantener el poder adquisitivo del salario de los trabajadores, sostener las fuentes de empleo e impulsar y preservar el desarrollo de las pymes".

Asimismo, Ammaturo remarcó que "una vez más CAMIMA ha representado los intereses de los empresarios metalúrgicos, entendiendo las necesidades de los trabajadores y dándoles respuestas sin afectar la actividad productiva".

Explicó que "el bono tiene una cláusula para las empresas en dificultades, incluidas en el Programa de Recuperación Productiva (REPRO) o con suspensiones".

La gratificación no modifica la percepción de una suma fija de 4.000 pesos en dos cuotas de 2.000 pesos cada una, pagaderas en enero y marzo de 2017, pactada en el acuerdo paritario que celebraron CAMIMA y ASIMRA en mayo pasado. 

"Estamos en un momento complejo para la industria metalúrgica, pero los empresarios haremos todo el esfuerzo por seguir adelante, manteniendo los niveles de producción y cuidando el empleo", remarcó el presidente de CAMIMA.


Fuente: Ambito.com

lunes, 30 de enero de 2017

Aeropuertos Argentina 2000 colocó bono por u$s 400 M a menos del 7%

Es a una tasa del 6,95%. La demanda superó los u$s 2.600 millones, casi nueve veces más que la oferta inicial, prevista en u$s 300 millones.


Aeropuertos Argentina 2000 colocó un bono a 10 años por USD 400 millones, a una tasa del 6,95 por ciento. 

La demanda superó los u$s 2.600 millones, casi nueve veces más que la oferta inicial, prevista en 300 millones.

"El éxito de la operación y la tasa lograda, la más baja para colocaciones corporativas argentinas en los últimos años, muestran claramente la confianza en Aeropuertos Argentina 2000", destacó la concesionaria de 33 aeropuertos.


Fuente: Ambito.com

miércoles, 9 de noviembre de 2016

La CGT suma a la industria pyme a la protesta del 18N y avanza en el armado de "bloque" antimportador

Los emprearios de CGERA confirmaron que participarán de la movilización con gremios y piqueteros para exigir la "emergencia pyme". Además convocarán a un foro industrial. La Federación Agraria también podría sumarse a la marcha


La CGT reforzó la marcha del 18 de noviembre con la incorporación de las pyme industriales a la convocatoria. La unidad fue sellada este martes por la tarde en la sede de la central obrera donde se amplió la agenda de reclamos, en principio limitada a la emergencia social y laboral, al incluir las demandas del sector empresario a lo que será la última protesta importante antes de fin de año.
De saco y corbata, una docena de empresarios de la Confederación General Empresaria (CGERA), incluido su presidente Marcelo Fernández, asistió por primera vez en el año a la sede de Azopardo. Allí, desde las 15, estuvieron reunidos durante casi tres horas con los miembros del triunvirato de la central obrera Hector Daer (Sanidad) y Carlos Acuña (Estaciones de servicio), y una delegación de gremios manufactureros encabezada por el secretario de Industria Rodolfo Daer (Alimentación).
En el encuentro los dirigentes fabriles dieron su aval a la protesta del 18N, que la CGT realizará junto a Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), Barrios de Pie y la Corriente Clasista y Combativa, en reclamo de la extensión del bono a todos los beneficiarios de la AUH -y no solo a los jefas de hogar- y medidas para cuidar el empleo, como la posibilidad de reflotar la ley antidespidos. A esa agenda, la central incorporó este martes una suerte de "emergencia pyme".
Los directivos de CGERA, que nuclea a 60 cámaras industriales, volvieron a advertir este martes sobre las crecientes dificultades para mantener los puestos de trabajo. Sostienen que la situación es "crítica" a raíz de una caída del 30% promedio en las ventas durante este año y un aumento de entre un 15% y un 25% en las importaciones, junto con el alza de los costos de los insumos por la devaluación y el incremento de las tarifas de todos los servicios públicos.
"Es imposible que podamos mantener las fuentes de trabajo si el próximo año continua con los mismo números", afirmó Fernández.
Por ello, reclaman al Gobierno adopte un paquete de medidas que incluye la administración del comercio exterior para frenar la avalancha de importaciones, tarifas diferenciales respecto de las grandes empresas y la reactivación de la demanda, sin bajar los salarios. Asimismo, exigen una reducción de la carga impositiva, los costos financieros y las alícuotas de las ART.
La otra medida conjunta que se acordó en la reunión fue la participación de la entidad empresaria en el foro industrial nacional por el empleo y la producción que impulsan los gremios industriales de la CGT para diciembre en un lugar a confirmar. Será una actividad casi en paralelo al encuentro que hace todos los años la Unión Industrial Argentina (UIA), con paneles de exposición y la participación de funcionarios de primera línea.
Con el foro, la central obrera y CGERA avanzan así en el armado de un "bloque" para coordinar su agenda frente al Gobierno, en la cual no descartan incluir un proyecto de ley que frene las importaciones. "Lo que se está discutiendo en este momento es que modelo de país tendremos; un país como el nuestro no puede vivir solo del sector agropecuario y del financiero", señaló Héctor Daer.
En cuanto al pago de un bono, el secretario General de CGERA, Raúl Zylbersztein, se quejó de que el Gobierno no haya invitado a las pymes a la mesa del Diálogo para la Producción y el Trabajo. Allí los representantes del Ejecutivo, la CGT y el Grupo de los Seis acordaron negociar por sector un adicional con un valor de referencia de $2.000 para compensar la pérdida de poder adquisitivo en lo que va del año.
Como adelantó este medio el domingo, hasta ahora la gran mayoría de las actividades no otorgó ningún plus. Pese a que el titular de la UIA, Adrián Kaufman Brea, firmó el acuerdo de carácter voluntario, amplios sectores de la entidad se niegan a cumplirlo. Mientras que los empresarios de CGERA afirman que no se ven representados por la principal central fabril.
En esa línea, la confederación empresaria ratificó este martes que "ninguna está en condiciones de pagar el bono debido a la dura realidad que están atravesando los sectores productivos". Solo podrían cumplir con la expectativa gremial -sostienen - si las autoridades les redujeran las cargas sociales.
"No nos enfrenten con los trabajadores, lo que pedimos es la reactivación del consumo", dijo a a este medio el titular de la Cámara de Industrial de Manufacturas del Cuero y Afines (CIMA), Ariel Aguilar, quien participó del encuentro junto al presidente de la Cámara del Calzado, Alberto Sellaro; del Sweater, Pedro Bergaglio; de tintas gráficas, Marcelo Girard; y de herrajes, Andrés Capriati.
En tanto, la Federación Agraria analizará el jueves si se sumará a la movilización conjunta de la CGT con las organizaciones sociales, luego de que el titular de la entidad rural Omar Príncipe recibiera este martes por la mañana a los secretarios generales Juan Carlos Schmid y Acuña, del triunvirato, y a los referentes de las organizaciones sociales.

Fuente: Iprofesional
Miércoles 09 de noviembre de 2016. Resistencia, Chaco.  

viernes, 21 de octubre de 2016

El día después del diálogo: Comercio no pagará bono, industriales se rebelan y la CTA llama al paro

En las últimas horas, la tensión volvió a escalar. Los empresarios dicen que el pago de un plus "no es obligatorio". Del otro lado, la CGT les advirtió que tienen que "abrir la billetera". El impacto sobre la paritaria mercantil y las nuevas amenazas de paro

No pasaron 24 horas y el clima de "buena onda" promovido por el Gobierno a través de la mesa tripartita empezó a enrarecerse.
Se suponía que el acuerdo para negociar un bono de fin de año con un piso de $2.000 sentaría las bases para "institucionalizar el diálogo" y alejar la conflictividad.
Entusiasmado, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, se animó incluso a calificar como un "hecho histórico" el cónclave que reunió a empresarios y sindicalistas.
Sin embargo, en las últimas horas, la tensión volvió a escalar con el rechazo empresarial a pagar el plus y la reacción sindical, que incluyó el anuncio de una protesta de las dos CTA.
Uno de los integrantes del triunvirato de la CGT, Juan Carlos Schmid, advirtió que los empresarios "se comprometieron" a discutir el pago de un bono y consideró que tienen que "abrir la billetera". "De lo contrario va a haber problemas", amenazó.
La fragilidad del acuerdo quedó expuesta en la actividad mercantil, donde finalmente se cayó el bono de $2.000 que impulsaba el gremio liderado por Armando Cavalieri.
En su lugar, solo se firmó un aumento del 19% en dos tramos (12% en octubre y 7% en enero de 2017) para más de 1 millón de empleados.
"Los trabajadores (mercantiles) hemos apostado a subir los básicos, que es una cosa permanente, y no un bono que es de una sola vez", alegó Cavalieri.
El aumento se complementa con el 20% otorgado para el semestre precedente, con lo que el aumento anual llegará al 39 por ciento.
La negociación de un bono para los mercantiles había quedado en suspenso a la espera de los resultados de la mesa del diálogo, de la cual participó la Cámara de Comercio.
Pero, una vez concluida la reunión tripartita, los empresarios se rebelaron contra el compromiso. Después de todo el propio Ejecutivo aclaró que su carácter era "voluntario".
"No se acordó ningún bono, la información está mal dada. Nosotros adelantamos que no vamos a pagar, es un absurdo total que paguemos un bono cuando ya lo incluimos en la paritaria", afirmó Osvaldo Cornide, titular de la CAME.
Con todo, Cavalieri desechó medidas de fuerza. "Parar por parar, si se abre un diálogo como se abrió ayer, se abre la posibilidad de recuperar, no es cuestión de parar por parar", sostuvo.
Frente "antibono"
En línea con las cámaras de comercio, los industriales también relativizaron se plegaron al frente "antibono", al argumentar que "habrá que ver quién puede llegar".
"No es obligatorio pagar el bono. Se va a entrar en una instancia de negociación por cada sector", aclaró Daniel Funes de Rioja, vicepresidente primero de UIA y titular de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL).
Otro de los que salió a bajarle el precio al acuerdo por el bono fue el dirigente de la UIA y dueño de Celulosa Argentina José Urtubey.
"Se trata solo de un documento político. Tal cual como pedíamos desde la UIA se habilita a negociar por sectores, pero no es vinculante", señaló Urtubey en declaraciones a DyN.
Tal como lo adelantó el jueves iProfesional, los textiles fueron de los primeros en advertir que su sector no está en condiciones de pagar el plus sugerido.
"Ya habíamos previsto un refuerzo en la paritaria, así que en nuestro caso no correspondeincrementar, hay que resguardar el empleo", dijo el titular de Pro Tejer, Jorge Sorabilla.
Con el pasar de las horas, la negativa se extendió a las prestadoras de servicios de salud(geriátricos, instituciones mentales, diagnóstico, hospitales y clínicas).
Las entidades cuestionaron no haber sido invitadas a la mesa y advirtieron que la compensación "será de difícil cumplimiento".
En cambio, el titular del gremio de Sanidad, Héctor Daer, que representa a los trabajadores de la actividad señaló que el convenio firmado "no es para que los empresarios se fundan".
"Si no se cumple, van a existir problemas", alertó.
Daer fue uno de los miembros del triunvirato de CGT que el miércoles puso el gancho en el acta del "diálogo para la producción y el trabajo".
"Esto apunta por sobre todas las cosas a recrear ese consumo y que la economía vuelva a girar", argumentó.
Pero las Pyme tampoco se mostraron conformes. La Federación Económica de la Ciudad de Buenos Aires (FECIBA) señaló que "el pago de un plus de fin de año sentenciaría la actividad" y criticó al Ejecutivo por dejar afuera del acuerdo a su sector.
¿Se viene un paro?
El freno empresarial al bono no hizo más que profundizar el malestar en los sectores duros, que rechazaban la convocatoria al diálogo y le pedían a la CGT que llamara al paro.
Así, las dos CTA y organizaciones sociales anunciaron este jueves una "jornada nacional de lucha" para el 4 de noviembre, en reclamo de la reapertura de paritarias y el cese de los despidos.
Ambas reivindicaciones no fueron contempladas en el acta firmada el miércoles, si bien la CGT las dejó asentadas en un apartado declarativo.
"Estamos en contra del acuerdo establecido entre la CGT y el gobierno", dijo el jueves Yasky, quien calificó como "dosis homeopáticas", el bono de fin de año para los trabajadores.
La convocatoria a la protesta fue acordada por las dos versiones de la CTA, encabezadas por Hugo Yasky y Pablo Micheli, aunque también se sumarán Barrios de Pie, la CCC y la CTEP.
Las características de la medida serán definidas el próximo martes durante un encuentro de las corrientes que integran esas centrales sindicales.
Si bien los gremios de la CGT por ahora se mantienen distantes del plan de lucha, las CTA apuntan a sumar a los camioneros y bancarios. Estos últimos anunciaron un paro para el próximo 28 de octubre, para exigir la reapertura de su paritaria.
"Hay sobrados motivos para una medida de fuerza y un paro nacional, porque la CGT terminó arreglando por un bono que no está claro a quién se le va a pagar, ya que algunas pymes dicen que no pueden pagarlo y el Estado no define si va a pagarlo a todos los empleados públicos", sostuvo Micheli.

Fuente: Iprofesional
Viernes 21 de octubre de 2016. Resistencia, Chaco. 

miércoles, 19 de octubre de 2016

Cumbre tripartita: aval oficial bono de $2.000 a cambio de acotar paritarias 2017

Hoy, en el encuentro con empresarios y la CGT, el Gobierno apoyará el pedido de la central obrera a cambio de garantizarse que en negociaciones del año que viene no exigirán inflación pasada.

El Gobierno, la CGT y los empresarios nucleados en el Grupo de los Seis tendrán este miércoles una reunión marcada por la tensión del reclamo sindical por un bono de fin de año para todos los trabajadores con "un piso de 2.000 pesos", una oferta oficial acotada a quienes perciben la jubilación mínima y la Asignación Universal por Hijo y la reticiencia patronal a generalizar el adicional solicitado.

El primer encuentro del "Diálogo de la Producción y el Trabajo" está convocado para las 10 en Casa de Gobierno y se espera la presencia del jefe de Gabinete, Marcos Peña, el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, y el vicejefe de Gabinete, Mario Quintana.

Presidencia indicó que posteriormente habrá una conferencia de prensa en la Sala de Conferencias de la Casa de Gobierno.

Según informa el diario Ámbito Financiero, el Gobierno decidió avalar un bono universal para trabajadores del sector privado con un piso estimativo de $2.000, como plantea la CGT a cambio de impedir la reapertura de las negociaciones salariales de este año y, sobre todo, limitar las paritarias de 2017 a una discusión por la inflación futura.

Antes de la reunión, Macri pidió a la dirigencia sindical una actitud "prudente" e "inteligente", que permita resolver "obstáculos" y de esa forma "ir generando empleo" en el país, en tanto Triaca advirtió que "no se impondrá" un criterio a las provincias para el eventual pago de un bono a empleados públicos, mientras que en el caso de los privados sostuvo que se deberá ver "sector por sector".

El Presidente tenía previsto viajar a Neuquén hoy pero finalmente pospuso su visita y estará en la sede gubernamental, por lo que no se descarta que en algún tramo del cónclave pase a saludar a empresarios y gremialistas.

Por la CGT concurrirán los triunviros Carlos Acuña, Héctor Daer y Juan Carlos Schmid, en tanto los representantes del G-6 son Adrián Kaufmann Brea (Unión Industrial Argentina), Juan Chediak (Cámara Argentina de la Construcción), Daniel Llambías (ADEBA), Jorge Di Fiori (Cámara Argentina de Comercio), Claudio Cesario (ABA) y Luis Etchevehere (Sociedad Rural Argentina).

La posición de la CGT fue ratificada por Acuña, quien reclamó "un piso de 2.000 pesos como referencia y que cada sindicato discuta con su sector", luego de que varios referentes sindicales, entre ellos el ex secretario general de la central obrera, Hugo Moyano, considerara "insuficiente" la oferta del Gobierno.

La semana pasasa, Triaca y Quintana informaron, tras una reunión con sindicalistas, que el Gobierno ofrecía una suma extraordinaria de fin de año de 1.000 pesos para los jubilados que perciban el haber mínimo (5.661 pesos) y un monto decreciente para aquellos que superen la mínima hasta alcanzar los 6.661 pesos.

En cuanto al impuesto a las Ganancias -cuyo proyecto para modificarlo a partir de 2017 aún no ingresó al Congreso- se volverá a exceptuar al medio aguinaldo de diciembre, aunque de manera parcial: no pagarán Ganancias hasta 15.000 pesos; los empleados con salarios brutos de 30.001 a 55.000 pesos pagarán el tributo a partir del excedente de los mencionados 15.000 pesos y quienes ganen más de 55.000 pesos por mes abonarán el gravamen sin ninguno de esos beneficios.

La oferta no sedujo a los gremialistas de la CGT, al punto que en la víspera de la reunión de mañana, Acuña advirtió que si las autoridades "gobiernan solo para los patrones, tendrán el conflicto en la puerta" y alertó que Macri se "comprometió a terminar con el impuesto al salario y a la pobreza cero" y ahí "está mintiendo".

Acuña aseguró que en "estos diez meses" de gestión el "Gobierno ha mostrado un perfil más bien patronal y esperemos que esta situación se pueda revertir".

Con mayor dureza se expresó Pablo Micheli, secretario general de la CTA Autónoma, que, al igual que la liderada por Hugo Yasky, no fue convocada por el Gobierno.

Micheli denunció un "pacto" entre el Gobierno y un sector de la CGT, y estimó que "a fines" de este mes junto a organizaciones sociales y sindicales se realizará un paro nacional con movilización a la Plaza de Mayo.

"En el rumbo de la economía la verdad que lo único que el Gobierno tiene que mostrar es que haya bajado un poco la inflación, pero no ha crecido el consumo, no se han parado los despidos. Ni hablar de la inseguridad y otros flagelos", destacó.

Fuente: El Destape

viernes, 7 de octubre de 2016

Ultimátum de la CGT a la Casa Rosada: "Si nos ofrecen migajas, iremos a un paro de 24 horas"

Desde el Gobierno advirtieron que están analizando el pago de un bono de fin de año, pero aclararon que será sólo para jubilados, sectores más vulnerables y beneficiarios de planes sociales. "La realidad es muy compleja, con más de 32% de pobres aún se está analizando la medida", dijo Triaca



La  tensa tregua entre la CGT y la Casa Rosada podría llegar a su fin en los próximos días.
Desde el Gobierno advirtieron que están analizando el pago de un bono de fin de añoperoaclararon que será sólo para jubilados y sectores más vulnerables, es decir, beneficiarios de planes sociales.
"La realidad es muy compleja, con más de 32% de pobres que inquieta al Gobierno y a toda la sociedad, aún se está analizando la medida", explicó el ministro de Trabajo, Jorge Triaca.
"Existe la convicción de asistir a quienes más lo necesitan, como los beneficiarios de planes sociales, jubilados y los que tienen ingresos mínimos, sin desfinanciar al Estado: Nación, provincias y municipios", aclaró.
Y el sindicalismo tomó el guante en esta batalla. Omar Plaini, titular del gremio de canillitas y hombre cercano a Hugo Moyano, advirtió este jueves: "Tienen que hacer una oferta muy interesante, muy importante para que nosotros no pongamos en marcha la acción gremial".
La central obrera reclama que el plus salarial sea para todos los trabajadores y para los sectores informales. Piden esa medida a cambio de la reapertura de paritarias que también vienen exigiendo por el avance de la inflación que se "comió" los aumentos conseguidos en las negociaciones salariales de principio de año.
Sin embargo, esta semana los funcionarios de Cambiemos hicieron un derrotero de apariciones mediáticas donde aclararon que el bono está en estudio, pero será para pocos.
Así lo aseguró el ministro de Hacienda Alfonso Prat Gay, el vicejefe de Gabinete, MarioQuintana, el titular de la cartera laboral, Jorge Triaca, y el de Interior, Rogelio Frigerio.
Este último hasta insinuó un monto de $750 u $800, muy alejado de los $2.000 que pretenden los sindicalistas. Y esto generó un nuevo malestar entre los gremialistas.
"Es una burla", aseguró Juan Carlos Schmid, jefe de Dragado y Balizamiento y uno de los integrantes del triunvirato que preside la CGT reunificada.
"Si nos van a ofrecer migajas, como dicen algunos, es preferible no tener ninguna reunión", dijo este jueves en diálogo con radio Continental.
"Si la oferta del Gobierno no es razonable la semana próxima iremos a una medida de fuerza, la realización de un paro de 24 horas", insistió.
De cara a la cumbre de la semana que viene, pactada para martes y miércoles de la próxima semana, el dirigente moyanista planteó: "Nosotros dejamos una agenda de reclamos, de la cual el bono es solo una parte. Si la oferta que va a hacer el Gobierno no es razonable, es mejor que tomen una medida unilateral ellos y nosotros decidamos la realización de una medida de fuerza".
Además del bono, reclaman una profunda reforma del Impuesto a las Ganancias que fue prometida en la campaña de Mauricio Macri, pero que aún no ha llegado. En las últimas reuniones con los funcionarios del Gobierno, los sindicalistas cedieron a esperar los cambios, pero reclamaron que, por lo menos, el gravamen no se aplique sobre el medio aguinaldo de diciembre.
"Esperamos una respuesta razonable y que pueda ser asumida por la CGT, sino preferiría que decidan ellos unilateralmente cuál es la mejora", sentenció. 
Desde el Gobierno, los distintos funcionarios se encargaron esta semana de desmentir que hayan llegado a un acuerdo con la CGT y aclararon que necesitan revisar la cuestión fiscal para no desfinanciar al Estado ni a las provincias antes de ortorgar un pago extra o de eximir del pago de Ganancias al medio aguinaldo de diciembre.
Es que la Casa Rosada se encuentra también presionada por los gobernadores que ya advirtieron sobre la falta de fondos de para pagar un bono navideño y negocian más fondos para las provincias a cambio de la aprobación del Presupuesto 2017 en el Congreso, donde Cambiemos no tiene mayoría.
Esta tarde, habrá una reunión de la CGT en la calle Azopardo 802 en la que se analizará el resultado del encuentro con el Gobierno.
"Los compañeros que acudieron a la reunión van a informar al resto del Consejo Directivo cómo fueron las tratativas y cómo están las tratativas", anticipó el secretario administrativo de la CGT, Plaini.
"Pero la verdad es que el que tiene ahora que dar una respuesta es el Gobierno", añadió.
La central obrera reclama, entre otras cosas, un bono de fin de año para los empleados y jubilados y la "exención del medio sueldo anual complementario de diciembre del Impuesto a las Ganancias".

Fuente: Iprofesional
Viernes, 07 de octubre de 2016. Resistencia, Chaco. 

domingo, 1 de noviembre de 2015

Griesa agrandó el fallo a US$ 8000 millones e insiste en que las partes negocien

EL JUEZ NEOYORQUINO DECIDIÓ AGRANDAR EL MONTO DE FALLO DEL "PARI PASSU" E INSITIÓ EN LA NECESIDAD DE QUE ARGENTINA Y LOS FONDOS BUITRE NEGOCIEN BAJO EL PARAGUAS DE DANIEL POLLACK, EN LO QUE PARECIÓ SER UN MENSAJE PARA LA ADMINISTRACIÓN QUE ASUMA EN DICIEMBRE.

Thomas Griesa decidió agrandar el monto de fallo del "pari passu" y su fórmula que restringe el pago a los terceros bonistas del canje, a un total de 8.000 millones de dólares, a la vez que volvió a insistir en la necesidad de que Argentina y los fondos buitre se sienten a negociar bajo el el paraguas del mediador designado, Daniel Pollack, en lo que pareció ser un mensaje para la nueva administración que asumirá el próxima 10 de diciembre.

Griesa tomó el viernes la decisión de agrandar el fallo pari passu que obtuvieron los fondos buitre en febrero de 2012 (que inicialmente era por 1.300 millones de dólares), a otros 530 litigantes con bonos en default del 2001. Estos centenares de bonistas, conocidos como los "me too" están reunidos en 49 demandas y sus reclamos ascienden a un total de 6.150 millones de dólares. Debido a que los reclamos son actualizables, el monto total de ambos grupos, buitres y "me too" alcanza a la fecha los 8.000 millones de dólares, una cifra que no es la definitiva y que podría seguir en aumento.

"Se ordena a la República a incluir a estos demandantes bajo la clausula pari passu a través de los pagos a prorrata, en cualquier momento ésta realice o intente realizar pagos a los bonistas que ingresaron al canje" 2005 y 2010, reza la conclusión del nuevo fallo.

Con esta orden, Griesa volvió a repetir el error de aplicar una fórmula de pago "a prorrata" que fue condenada por la comunidad internacional debido a que, a raíz de un concepto rebuscado de "tratamiento igualitario", atenta contra cualquier proceso de reestructuración de deuda futura.

Esta arbitraria fórmula fue uno de los datos que dio sustento a la creación de los "principios para reestructuración de deuda de países" en Naciones Unidas, aprobados en septiembre último.

Durante la última audiencia celebrada el 28 de octubre, Griesa se encargó de que el abogado de los fondos buitre, Robert Cohen, subrayara la definición y el alcance de la fórmula a prorrata que generó revuelo en el sistemas financiero mundial. Cohen explícitamente dijo que la Argentina no está obligada a pagar ni un centavo si no quiere; sólo si paga a los bonistas del canje, también debe pagar a porrrata a los fondos buitre y en la misma proporción.

Es decir, si Argentina tiene un cupón de vencimiento y paga 100% de ese cupón a quienes ingresaron al canje, también está obligada primero a pagar el 100% de la deuda judicial a los litigantes que ganaron el juicio. Es la famosa "deuda judicial", y es un vencimiento que no tiene plazos ni quitas (como sí los tienen implícitamente los valores cupones de los canjes de deuda), y hoy acumula de un tirón la friolera de 8000 millones de dólares, casi la tercera partes de las reservas totales de la Argentina. A simple vista, es un criterio muy desigual de "tratamiento igualitario".

Ahora bien, Griesa, quien le hizo remarcar a Cohen que sus decisiones fueron avaladas por la Cámara Superior, dejó claro también en la audiencia que la Argentina tiene la opción de no pagar nada a nadie, y que de esa forma no estaría violando la cláusula de prorrata del pari passu. Lo que Griesa no dijo, es que si hace eso, Argentina violaría otros contratos con terceros ajenos al juicio del siglo.

Precisamente Griesa obligó a la Argentina a encontrarse en esta situación, al menos con tenedores de bonos del canje con ley extranjera, desde que el prohibió al Bony transferirle fondos de los pagos efectuados por el Gobierno, en junio del 2014.

Ante esta situación, que pone a la Argentina entre la espada y la pared, la República tiene dos salidas. O se declara nuevamente en incumplimiento con todos los bonistas de la Argentina, incluidos los del canje (y estaría cumpliendo así con la clausula de pari passu), lo que volvería a foja cero la reestructuración de la deuda, aunque ahora con el nuevo contexto de los Nueva Principios aprobados en Naciones Unidas.

O bien se sienta a negociar con fondos buitre y los "me too", que gozan de un fallo excepcionalmente inclinado a su favor.
Griesa no dijo nada de la primera opción, y prefirió explayarse por la segunda, instando a las partes a sentarse a negociar.

Tras haber incluido en su último fallo a los "me too", Griesa sostuvo que lo que hay en juego ahora "son grandes cantidades de dinero". Pero consideró que "negociaciones y acuerdos donde estuvieron involucradas grandes cantidades de dinero y cuestiones difíciles han ocurrido en el pasado", opinó, durante la audiencia celebrada el 28 de octubre último.

Dijo que "el Tribunal, por supuesto, no puede ordenar a un acuerdo; pero quiero decir en esta sala antes de que el grupo entero aquí que la manera de resolver este litigio en última instancia, tiene que venir a través de Acuerdo". Y prosiguió: "a menos que la República esté dispuesta y sea capaz de pagar el 100 por ciento de los juicios y de las cantidades adeudadas a los demandantes, que la República no indica que se va a hacer, entonces debe haber un acuerdo", se explayó.

Y concluyó la exposición con párrafo de cara al advenimiento de un nuevo gobierno en la Argentina, en el que dijo que "es muy importante que las partes, incluyendo la República, participen en las negociaciones del acuerdo. Y voy a suponer que lo que pudo haber sucedido en el pasado, acerca de negarse a participar en dichas negociaciones... tengo que suponer que esa actitud ha terminado con y que las partes interesadas, todas ellas, participarán en las negociaciones de acuerdos".

Vencida la cláusula Rufo en diciembre de 2014 que impedía a la Argentina negociar, por un lado, y dada la inminente llegada de una nueva gestión, por otro lado, estas palabras de Griesa adquieren una connotación diferente, de cuando las pronunciaba en el semestre del año pasado, a puro beneficio de sólo 13 litigantes, en su mayoría fondos buitre.

Ahora, con 543 litigantes y U$S 8000 millones sobre la mesa, si bien su foco de atención sigue siendo el comportamiento de Argentina, lo cierto es que los fondos buitre y el resto de demandantes son también los que tendrán mayores incentivos para sentarse a negociar con un gobierno que se inicia.

Más allá de todo esto, lo que queda claro es que la saga continúa y continuará y se esparcirá por países con crisis de deuda y por eso vale la pena recordar que ante la inexistencia de un sistema legal de quiebras de países, son las mismas naciones centrales las que ponen palos en la rueda para que un esquema multilateral cobré forma y dé respuesta a este tipo de situación.

Fuente: Télam

Domingo, 1 de noviembre  de 2015. Resistencia Chaco