La Cámara de la Pequeña y Mediana Industria Metalúrgica (CAMIMA) acordó el pago de una suma no remunerativa de 2.000 pesos con la Asociación de Supervisores de la Industria Metalmecánica (ASIMRA).
El bono será pagado en dos cuotas de 1.000 pesos a abonarse en febrero y abril, en un acuerdo similar al firmado con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).
"A través del diálogo permanente que tenemos con los trabajadores logramos un acuerdo, similar al que ya habíamos cerrado con la UOM, lejos de cualquier conflicto laboral", sostuvo José Luis Ammaturo, presidente de CAMIMA.
Destacó: "Los empresarios estamos comprometidos y tenemos vocación por alcanzar un punto de entendimiento que permita mantener el poder adquisitivo del salario de los trabajadores, sostener las fuentes de empleo e impulsar y preservar el desarrollo de las pymes".
Asimismo, Ammaturo remarcó que "una vez más CAMIMA ha representado los intereses de los empresarios metalúrgicos, entendiendo las necesidades de los trabajadores y dándoles respuestas sin afectar la actividad productiva".
Explicó que "el bono tiene una cláusula para las empresas en dificultades, incluidas en el Programa de Recuperación Productiva (REPRO) o con suspensiones".
La gratificación no modifica la percepción de una suma fija de 4.000 pesos en dos cuotas de 2.000 pesos cada una, pagaderas en enero y marzo de 2017, pactada en el acuerdo paritario que celebraron CAMIMA y ASIMRA en mayo pasado.
"Estamos en un momento complejo para la industria metalúrgica, pero los empresarios haremos todo el esfuerzo por seguir adelante, manteniendo los niveles de producción y cuidando el empleo", remarcó el presidente de CAMIMA.
Fuente: Ambito.com
El primer encuentro del "Diálogo de la Producción y el Trabajo" está convocado para las 10 en Casa de Gobierno y se espera la presencia del jefe de Gabinete, Marcos Peña, el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, y el vicejefe de Gabinete, Mario Quintana.
Presidencia indicó que posteriormente habrá una conferencia de prensa en la Sala de Conferencias de la Casa de Gobierno.
Según informa el diario Ámbito Financiero, el Gobierno decidió avalar un bono universal para trabajadores del sector privado con un piso estimativo de $2.000, como plantea la CGT a cambio de impedir la reapertura de las negociaciones salariales de este año y, sobre todo, limitar las paritarias de 2017 a una discusión por la inflación futura.
Antes de la reunión, Macri pidió a la dirigencia sindical una actitud "prudente" e "inteligente", que permita resolver "obstáculos" y de esa forma "ir generando empleo" en el país, en tanto Triaca advirtió que "no se impondrá" un criterio a las provincias para el eventual pago de un bono a empleados públicos, mientras que en el caso de los privados sostuvo que se deberá ver "sector por sector".
El Presidente tenía previsto viajar a Neuquén hoy pero finalmente pospuso su visita y estará en la sede gubernamental, por lo que no se descarta que en algún tramo del cónclave pase a saludar a empresarios y gremialistas.
Por la CGT concurrirán los triunviros Carlos Acuña, Héctor Daer y Juan Carlos Schmid, en tanto los representantes del G-6 son Adrián Kaufmann Brea (Unión Industrial Argentina), Juan Chediak (Cámara Argentina de la Construcción), Daniel Llambías (ADEBA), Jorge Di Fiori (Cámara Argentina de Comercio), Claudio Cesario (ABA) y Luis Etchevehere (Sociedad Rural Argentina).
La posición de la CGT fue ratificada por Acuña, quien reclamó "un piso de 2.000 pesos como referencia y que cada sindicato discuta con su sector", luego de que varios referentes sindicales, entre ellos el ex secretario general de la central obrera, Hugo Moyano, considerara "insuficiente" la oferta del Gobierno.
La semana pasasa, Triaca y Quintana informaron, tras una reunión con sindicalistas, que el Gobierno ofrecía una suma extraordinaria de fin de año de 1.000 pesos para los jubilados que perciban el haber mínimo (5.661 pesos) y un monto decreciente para aquellos que superen la mínima hasta alcanzar los 6.661 pesos.
En cuanto al impuesto a las Ganancias -cuyo proyecto para modificarlo a partir de 2017 aún no ingresó al Congreso- se volverá a exceptuar al medio aguinaldo de diciembre, aunque de manera parcial: no pagarán Ganancias hasta 15.000 pesos; los empleados con salarios brutos de 30.001 a 55.000 pesos pagarán el tributo a partir del excedente de los mencionados 15.000 pesos y quienes ganen más de 55.000 pesos por mes abonarán el gravamen sin ninguno de esos beneficios.
La oferta no sedujo a los gremialistas de la CGT, al punto que en la víspera de la reunión de mañana, Acuña advirtió que si las autoridades "gobiernan solo para los patrones, tendrán el conflicto en la puerta" y alertó que Macri se "comprometió a terminar con el impuesto al salario y a la pobreza cero" y ahí "está mintiendo".
Acuña aseguró que en "estos diez meses" de gestión el "Gobierno ha mostrado un perfil más bien patronal y esperemos que esta situación se pueda revertir".
Con mayor dureza se expresó Pablo Micheli, secretario general de la CTA Autónoma, que, al igual que la liderada por Hugo Yasky, no fue convocada por el Gobierno.
Micheli denunció un "pacto" entre el Gobierno y un sector de la CGT, y estimó que "a fines" de este mes junto a organizaciones sociales y sindicales se realizará un paro nacional con movilización a la Plaza de Mayo.
"En el rumbo de la economía la verdad que lo único que el Gobierno tiene que mostrar es que haya bajado un poco la inflación, pero no ha crecido el consumo, no se han parado los despidos. Ni hablar de la inseguridad y otros flagelos", destacó.
Fuente: El Destape





