A casi cuatro meses de la detención de Milagro Sala, acusada por presunta instigación a cometer delitos y tumulto, el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales presiona a los intendentes de la provincia para que acompañen un escrito en el cual se enumera supuestos desmanejos de Sala.
Morales, acérrimo enemigo de la diputada de Parlasur, presiona a los jefes comunales para que rubriquen la acusación sostiene, en parte, con datos de la Oficina Anticorrupción dirigida por la ex legisladora de PRO, Laura Alonso.
Fuente: El Destape
