Las solicitudes de las nuevas líneas lanzadas por BCRA y el
Nación empezaron a aumentar a partir de agosto. El stock se incrementa
alrededor del 1% mensual
La demanda de los créditos hipotecarios comenzó a incrementarse
en los últimos meses. Esto lo demuestra el crecimiento del stock en este
segmento: en agosto empezó esta tendencia con un aumento del 0,5%, que se
mantuvo en septiembre, y en octubre, ya representa el 1,2% mensual.
Así, el ritmo de expansión anualizado es del 15% y es un
indicio de que el avance en las colocaciones en mayor.
Las principales líneas demandadas son las atadas a la
inflación, que lanzó el Banco Central bajo la modalidad de la Unidad de Valor
Adquisitivo (UVA). Le siguen la oferta de créditos a tasa mixta del Banco
Nación (tres años fija y el resto variable), y los préstamos ProCreAr, que apuntala
el Gobierno a través de los bancos con fondos de la ANSES.
En las advierten un repunte de los otorgamientos, pero una
suba aún más fuerte de las solicitudes, indica Ámbito Financiero.
Los créditos hipotecarios, que el año pasado explicaban el
8% del total de la compra de inmuebles, representan ahora el 14%. Y en el
sector anticipan que en poco tiempo la proporción se acercará al 20%;
principalmente cuando empiecen a hacerse efectivos los 25.000 préstamos ya
aprobados por la ANSES en el ProCreAr, y a medida que vaya expandiéndose las
otras alternativas vigentes en el sistema financiero (UVA, UVI y Banco Nación).
Según datos del Colegio de Escribanos, en agosto aumentaron
un 46% las compras de inmuebles formalizadas con crédito hipotecario: unos 613
casos, que representaron un aumento del 135% respecto del mismo mes del año
anterior.
Sólo en agosto, hubo en total 4.222 escrituras. "El
dato resulta alentador, aunque la realidad es que la comparación se hace con
los peores años de la historia. Si vamos hacia atrás, y vemos lo que ocurrió en
otros agostos buenos, podemos destacar la performance de 2011 con 5.809
escrituras; 2007 con 6.520; 2005 con 7.027 o 1998 con 6.611", comentaron
en la consultora Reporte Inmobiliario.
El plan ProCreAr tuvo hasta ahora poca participación en
estas escrituras. Agosto y septiembre fueron meses en los que los potenciales
beneficiarios debieron presentar carpetas para acceder al otorgamiento.
Las líneas están destinadas a argentinos que están muy cerca
-aunque levemente por encima- de la línea pobreza, y reúnen ingresos por entre
dos y cuatro salarios mínimos. Sus cuotas evolucionan también atadas a la
inflación (más una tasa del 5% anual).
Además, son sensiblemente más bajas que las de los créditos
tradicionales porque el Gobierno se encarga de subsidiar una parte del monto
asignado (entre $100.000 o $300.000, según el caso).
Asimismo, el beneficiario sólo debe pagar en efectivo, como
anticipo, el 10% del valor de la propiedad, cuando en el resto de los casos del
mercado este porcentaje se ubica entre 20% y 40%.
El Banco Nación tienta con una tasa fija del 14% anual, por
los próximos tres años, para un período en el que se espera una inflación
promedio cercana al 20%. Pero supone que a partir de entonces la cuota empiece
a ser variable, si bien no pueda superar la suba que simultáneamente reflejen
los salarios (de acuerdo a la evolución del Coeficiente de Variación Salarial,
o CVS).
El principal beneficio de esta opción es que, para aplicar,
permite considerar los ingresos de familiares directos (como padres e hijos).
Fuente: iprofesional.com
Resistencia, 11 de octubre de 2016

No hay comentarios:
Publicar un comentario