El ministro del Interior, Obras Publicas y Vivienda instó a
elevar la productividad y la competitividad, y aseguró que “la posibilidad de
que podamos enterrar para siempre el populismo se acerca más a una realidad
concreta”.
“Hay sectores que dejan de caer y empiezan a recuperarse, y
eso que estamos comparando con los meses anteriores a las ultimas elecciones,
donde el gobierno anterior decidió quemar las naves”, señaló el ministro al
inaugurar la reunión anual de FIEL (Fundación de Investigaciones Económicas
Latinoamericanas), en un hotel porteño.
El funcionario sostuvo que “para que esto se haga sostenible
y el país pueda crecer 20 años un 4% anual, y lograr una disminución radical de
la pobreza, tenemos que hacer las cosas diferentes”.
“Hay que terminar con el populismo, porque fue el populismo
el que nos hizo caer en estos valles y después en alguna elección provocaba
picos de crecimiento que no eran sostenibles en el tiempo y que incrementaban
la pobreza”, agregó.
Rogelio Frigerio consideró que “este es el principal
desafío, que tiene que ver más con valores que con cuestiones estrictamente
económicas: la Argentina tiene que apostar a un proyecto de largo plazo que no
se termine en la próxima elección, que vaya más allá de los intereses políticos
y partidarios de turno”.
Remarcó luego que “lo que creció en estos últimos años no
fue el Estado, que encontramos desmantelado, inexistente, incapaz de llevar
adelante políticas públicas”.
Según el ministro, “el gasto público llegó al nivel más alto
de la historia, y tuvimos que recuperar el Estado y a la vez dar alivio fiscal
a la gente y a las empresas”.
“Eso tiene que ver con la productividad y la mejora de la
competitividad, que no tiene que estar únicamente vinculada con los precios
relativos, sino a la competitividad sistémica”, evaluó.
Frigerio añadió que la inflación “era una responsabilidad
estrictamente del Estado y la encaramos con la política fiscal y monetaria,
como hace el 99% de los países del mundo que no tienen inflación”, a la vez que
incluyó entre las funciones estatales la infraestructura social, la mejora de
recursos humanos y la lucha contra la corrupción.
“Lo del puerto, lo del ‘Caballo’ Suárez (Omar, exsecretario
general del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos, denunciado como jefe de una
asociación ilícita y lavado de dinero) es un ejemplo”, ilustró el ministro.
Detalló también los avances en el fortalecimiento de las
instituciones, con medidas como la ley de acceso a la información, “que va a
generar transparencia en los actos públicos”; y la negociación en el Congreso
de la reforma electoral, “primera parte de una ambiciosa reforma política”.
Frigerio subrayó además el cuidado a los sectores más
vulnerables, a través de políticas sociales como la universalización de la
asignación por hijo, el fin de la "estafa" del Estado con los
jubilados y la decisión de devolver el IVA a los productos de la canasta básica
y de multiplicar por ocho el seguro de desempleo, congelado durante diez años.
Otro punto resaltado por el ministro fue el del respeto al
federalismo, al indicar que “frente a un país unitario, donde el gobierno
central concentró como nunca los recursos y el poder para someter políticamente
a provincias y municipios, por primera vez en la historia se firmó un acuerdo
por el cual el gobierno nacional no se queda con recursos de las provincias,
sino que los devuelve”.
Frigerio puso de relieve, asimismo, como principal activo de
la gestión gubernamental, la “recuperación de la confianza del mundo en la
Argentina, que se había dinamitado”, con medidas como la salida de los cepos,
la resolución del default y la baja de impuestos.
“Arrancamos con las retenciones a las economías regionales
porque pensamos que son las que nos van a permitir traccionar al resto de la
economía y eso ya se ve en la inversión récord en el campo y el sector
agroindustrial, que está siendo la locomotora de la recuperación”, aseguró el
ministro.
Dijo luego que “la mayoría de los empresarios y de los
potenciales inversores del mundo saben que estamos en el buen camino, que
nuestros propósitos son nobles y tenemos las mejores intenciones para con
nuestro país”.
Sin embargo, admitió, “sabemos que hay dudas que se pueden
concentrar en una pregunta: ¿después de Macri, qué? ¿Volvemos a lo mismo o
realmente podemos confirmar el rumbo y mejorarlo?”.
“La Argentina está ante una posibilidad inédita, que es la
de continuar en el tiempo en un camino adecuado. Si logramos que en octubre de
2019 se discuta quién es el mejor para llevar adelante el proceso de cambio que
se inició el 10 diciembre del año pasado, independientemente de quien gane la
elección, habremos podido dejar en claro que esta vez este crecimiento va a ser
diferente”, concluyó el ministro.
Fuente: telam.com.ar
Resistencia, 29 de septiembre de 2016

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