Correrán en paralelo para condicionar a gremios y provincias
Mientras los sindicatos piden la eliminación de la cuarta
categoría del Impuesto a las Ganancias, los gobernadores quieren que los
cambios sean tenues para afectar lo menos posible la recaudación de una alícuota
coparticipable. Inserto en este tironeo, el Gobierno nacional decidió que el
trámite parlamentario de la reforma al impuesto que rechazan las centrales
obreras se dé en paralelo al Presupuesto 2017, que el próximo jueves presentará
en la Cámara de Diputados el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay.
En Cambiemos saben que algunos aspectos del Presupuesto que
ya preparó el equipo económico abrirán grandes discusiones. El más importante,
es que el Ejecutivo requerirá aprobación para profundizar, y en grande, el
modelo de endeudamiento externo.
Esto ya fue confirmado por fuentes del oficialismo en la
Cámara baja. Por eso, lo que buscan es condicionar la discusión y negociar con
las provincias su apoyo a la ley de leyes yendo al tire y afloje con Ganancias.
Tendrán que negociar arriba de un subibaja y en un complejo
equilibrio. El movimiento obrero se reorganizó, tendió puentes con sectores de
la economía popular y organizaciones sociales para ampliar su poder de fuego en
las calles y, por si esto fuera poco, abrió un canal de diálogo directo con los
senadores peronistas. Los mismos que, a su vez, son los que canalizan en las
negociaciones parlamentarias los intereses de la liga de gobernadores amparados
por el paraguas del PJ.
Tendrán que negociar arriba de un
subibaja y en un complejo equilibrio
En el Congreso esperan que el proyecto para modificar las
escalas y las alícuotas de Ganancias ingrese unas dos semanas más tarde que el
Presupuesto. Según informaron desde Cambiemos, para la redacción de ese
expediente ya se iniciaron rondas de consultas con los sindicatos. Y
próximamente arrancarán las charlas con los gobernadores, los mismos que
esperarán ansiosos hasta el jueves para tener en sus manos las planillas con
las partidas para obra pública previstas en el Presupuesto del año próximo.
Depende del humor que les genere esos datos pujarán con
menor o mayor vehemencia por la modificación en Ganancias. En este sentido,
Cambiemos ya cuenta con un antecedente peligroso.
Hace apenas unos días el Frente para la Victoria (FpV) y el
Frente Renovador se combinaron para voltearle al Gobierno el decreto 797/16,
por el cual pedía una ampliación presupuestaria de 98 mil millones de pesos
para obras públicas. ¿La razón? La porción más grande de esas obras se
concentraban en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires. Los dos únicos
distritos gobernados por PRO.
Donde no prevén conflictos es en la discusión por los
superpoderes. El Presupuesto llegaría con un límite del 10% para las partidas
presupuestarias que el jefe de Gabinete puede reasignar sin aval parlamentario,
con una reducción gradual hasta llegar al 5% en el último año de gestión de
Mauricio Macri. Esa es la información que, por lo menos, Cambiemos hace
circular en el Congreso. La oposición reclama que el límite se fije en 5% ya
desde el año que viene. Ese acuerdo se alcanzará rápido, especulan en el oficialismo.
Fuente: diariobae.com
Resistencia, 11 de septiembre de 2016

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