Las startups de tecnología financiera no detienen su
crecimiento
Las compañías de servicios de pago son las más preocupadas,
dentro la industria financiera, por la posibilidad de perder parte de su
negocio en manos de las FinTech, Para enfrentar este desafío, están adquiriendo
startups de Fin-Tech -especializadas en crear aplicaciones financieras- para
poder lanzar sus propias subsidiarias, y además están invirtiendo gran parte de
su dinero en ciberseguridad y protección contra fraudes.
Más de la mitad de las empresas teme perder participación en
manos de los nuevos players
El sector en cuestión, en donde operan firmas como Pago
Fácil y Rapipago, es plenamente consciente de que las FinTech están ganando
poder. Prácticamente nueve cada de diez compañías de servicios de pago, que
participaron de la Encuesta Global de Fin-Tech realizada por PwC edición 2016,
considera que más de un cuarto de sus operaciones podrían perderse en 2020. Es
decir que el 84% considera a las FinTech como parte de su estrategia y un 35%
lanzó subsidiarias, mientras que solo el 4% no trató con ese tipo de empresas
todavía.
Influenciados por las aplicaciones móviles, los consumidores
continúan demandando pagos más rápidos y fáciles. El cambio de proveedor por
parte de los clientes también preocupa mucho a la industria (61%) y más de la
mitad (52%) teme perder participación de mercado en manos de los nuevos
players.
PwC estima que la cantidad de operaciones que no se realicen
en efectivo aumentará un 69% hacia 2020, lo que significa más de un millón de
operaciones por minuto. Pero la popularidad de los pagos electrónicos aumenta
al mismo ritmo que los ciberdelitos y el fraude. Este es el motivo por el cual
las compañías consideran que la tendencia más crítica que impactará en la
industria es el desarrollo de herramientas para proteger a los consumidores
frente a los ataques a la seguridad y los fraudes.
Javier Casas Rúa, líder de la industria de servicios
financieros de PwC Argentina, explica que “la ciberseguridad es ciertamente un
área en que las compañías de servicios de pagos tradicionales ven el mayor
potencial para agregar valor y competir. Saben que, debido al rígido entorno
regulatorio y las costosas licencias que se necesitan en el sector financiero,
los nuevos jugadores todavía deben cooperar y coexistir con los existentes”.
Fuente: diariobae.com
Resistencia, 21 de agosto de 2016

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