El economista y exdirector del Banco Central, Arnaldo Bocco,
estimó que la inflación de este año será "record" y se ubicará cerca
"del 47%", mientras que criticó la política económica del Gobierno
por tener "una gran inconsistencia".
En declaraciones a ámbito.com, Bocco, recordó que
"desde la hiper del ´89 que no se ven estos niveles inflacionarios"
al prever que el costo de vida de 2016 "se ubicará en torno al 47".
El miércoles pasado el INDEC dio a conocer que Índice de
Precios al Consumidor registró en junio una variación del 3,1% mensual,
superior lo esperado por analistas y consultoras. Un día después el gobierno
porteño difundió que la inflación en la Ciudad de Buenos Aires fue del 3,2%
durante el sexto mes del año, por lo que la trayectoria interanual de este indicador
se aceleró hasta 47,1%.
En ese marco, el economista resaltó que "el conjunto de
políticas económicas aplicadas por el Gobierno, como la reducción de
retenciones (al agro) y la devaluación (del peso), trajo consecuencias sobre el
precio de los alimentos".
Además, señaló que "la desregulación de los mercados,
la apertura de la economía, un tipo de cambio alto, y el nivel de la tasa de
interés, tuvieron implicancias en la formación de precios del sector empresario
porque se encarece el costo fiscal". A esto se le sumó, de acuerdo al
exdirector del BCRA, "un aumento despiadado de tarifas de servicios lo que
impactó en los costos de logística, que incluye seguridad seguros transporte,
fletes, etc.".
Para Bocco, la situación se agravó aún más dado que las empresas
"tienen un mercado con menor capacidad de consumo, motivada por la propia
inflación y por los ajustes de salarios, muy por debajo de esa inflación".
"Yo veo que esto tiene un efecto arrastre para el
próximo año, que de ninguna manera se va a reducir la inflación, como estima
Prat Gay a un 17%, salvo que la economía caiga el 5% y la tasa de desempleo se
vaya al 15%, con lo cual estamos de nuevo en un ´Efecto Tequila´", evaluó.
El economista recordó que "en 2009, cuando hubo una
caída del PBI, el Gobierno kirchnerista logró frenarla porque tuvo una decisión
muy audaz de intervención en la economía con distintas políticas para
contrarrestar el efecto cíclico de la baja". Por ejemplo, "el Banco
Nación solamente con la intervención crediticia frenó 1 punto de caída del PBI,
y este año el sistema financiero público se retiró y ya no le prestó a las
empresas en crisis", sostuvo.
Por otra parte, el economista no ahorró críticas para la
política económica del Gobierno, la que según su visión tiene una "una
gran inconsistencia". "No hay un solo ministro, hay muchas manos
metidas, por un lado el Banco Central, por otro el Ministerio de Hacienda, la
Jefatura de Gabinete, o el Ministerio de Producción o Agroindustria",
dijo.
Y continuó: "Todos tratan de resolver el tema
inflación, pero hay una falta de coincidencia y coordinación macroeconómica, y
un programa que es muy distinto según el ministro que lo aborde".
En ese sentido, ejemplificó con las "inconsistencias
técnicas entre el enfoque que tuvo Aranguren para recuperar las tarifas de una
manera muy violenta contra el bolsillo de la gente, y las políticas que
siguieron otras áreas del Gobierno, como Producción, que acompañó a algunas
empresas a transitar la crisis con crédito por la vía del Procrear".
Consideró que esta situación "trae como consecuencia
una debilidad e incertidumbre para luchar contra la inflación en un contexto
donde hay una caída en el nivel de actividad". El Gobierno espera que el
PBI baje un 1,5% durante 2016, aunque consultoras privadas prevén una
contracción del 2% o superior.
Por último, criticó que "la política del Gobierno apele
a que haya una crisis para que se desactiven los mecanismos
inflacionarios". "Esto es un reconocimiento abierto al fracaso de la
política macroeconómica y es una muy mala noticia. Si esta situación no cambia,
las protestas del jueves se van a repetir en los meses que vienen",
advirtió.
Fuente: ámbito.com
Resistencia, 16 de julio de 2016

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