La legisladora cree que el macrismo repite un modo de hacer
política que el electorado rechazó al no votar al kirchnerismo en la última
elección. Asegura que su partido es opositor al gobierno y advierte que
Cambiemos "está abriendo demasiados frentes eludiendo el debate
parlamentario".
En las elecciones presidenciales de 2011, las fuerzas que en
octubre pasado compitieron bajo el sello de Progresistas habían obtenido el 14%
de los votos, con la candidatura de Hermes Binner. Cuatro años después, este
conglomerado integrado por el GEN, Libres del Sur, y el Partido Socialista bajó
su caudal electoral a menos del 3% con Margarita Stolbizer a la cabeza. Esto
implicó un fuerte impacto negativo en los niveles de representación
parlamentaria, aunque el frente sigue funcionando como tal y armó un bloque en
Diputados con ocho bancas, que tiene la singularidad de ser el único espacio no
peronista que se define como opositor a Mauricio Macri.
Uno de esos escaños está ocupado por la diputada nacional
del socialismo por Santa Fe Alicia Ciciliani, que atiende el teléfono luego de
dos timbres. Está en su casa, en Rosario. Antes de ir al núcleo de la
entrevista con Tiempo, hace un inevitable comentario sobre el clima: "Acá
hay un calor agobiante." Después, se mete de lleno en el análisis de las
primeras semanas del macrismo en el poder.
"Los DNU son una instancia válida", dice, al ser
consultada por la catarata de decretos que el presidente ha usado para impulsar
todas sus decisiones iniciales. "Lo que a mí me parece es que el
oficialismo está abriendo demasiado frentes eludiendo el debate parlamentario.
Creo que es un gran error político de Macri. Ya cometió el gran error
institucional de intentar nombrar jueces de la Corte por DNU. Por suerte no
prosperó. Hubiese generado un antecedente muy grave."
-El viernes pasado el jefe de Gabinete, Marcos Peña, anunció
un decreto que modifica partes sustanciales de la Ley de Medios…
-El discurso de Peña cuando anunció la unificación de la
AFSCA y la AFTIC por decreto me llamó mucho la atención. Fue demasiado
grandilocuente. Habló de guerra, de ingresar al siglo XXI, como si esto pudiera
hacerse por decreto.
-¿No fue simplemente un modo de ponerle un packaging a una
decisión cuyos objetivos de fondo son otros?
-A mí me parece que es un modo de hacer política que la
sociedad argentina rechazó en las últimas elecciones. Me parece que el
kirchnerismo perdió las elecciones en buena medida por su estilo y su forma de
ejercer el poder, por ejemplo abusando de su mayoría en el Congreso, llevando
la confrontación al extremo en todos los temas. Este gobierno no está cambiando
ese estilo. Creen que gobernar es imponerse sin debate y sin consensos. Es un
error.
-Progresistas se define como opositor al gobierno.
-Claramente. Nosotros no integramos Cambiemos ni vamos a ser
parte de este oficialismo. Está consensuado con todas las fuerzas. En los temas
que estemos de acuerdo, acompañaremos. No necesitamos DNU para entrar al siglo
XXI. Ya estamos.
-Los socialistas acompañaron la Ley de Medios en su momento.
Peña, en su discurso del viernes, no dijo nada sobre el núcleo de la Ley, que
era la desconcentración de los medios y soportes audiovisuales. ¿Cómo evalúa
que el jefe de ministros no haya mencionado esto?
-La verdad es que no dio ninguna pista sobre lo que quieren
hacer. Así que es difícil opinar sobre algo que aún no se ve. Nosotros apoyamos
la Ley de Medios y cuestionamos mucho el modo en que se intentó aplicar o las
cosas que se dejaron de aplicar. Vamos a seguir luchando por la democratización
de los medios.
-¿Le parecía necesario intervenir la AFSCA?
-Nosotros creemos que tenemos que preservar todas las
instancias institucionales y respetarlas. Por ejemplo, apoyamos al diputado del
PRO Pablo Tonelli para que el oficialismo tenga dos miembros en el Consejo de
la Magistratura, así como creíamos que el Banco Central tenía que ser
controlado por alguien del presidente, porque creemos que esa entidad tiene que
acompañar la política del nuevo gobierno.
-¿No hay demasiada diferencia entre la campaña de Cambiemos
y la realidad actual, sobre todo en el terreno institucional?
-A mí me preocupa la incoherencia política. Es algo que se
ve en Cambiemos. Hicieron una campaña hablando de república y de instituciones
y ahora hay un abuso de los decretos. Están abriendo todos los frentes vía DNU.
Nosotros estamos dispuestos a sentarnos en nuestras bancas si el presidente
convoca a extraordinarias.
-La alianza del socialismo con el radicalismo en Santa
Fe, ¿no sufre algún impacto por el hecho
de que la UCR sea aliada de Macri a nivel nacional?
-En Santa Fe siempre pudimos tomar distancia de la situación
nacional. Nunca fueron fáciles los armados nacionales de quienes formamos el
Frente Progresista. Tenemos más de 20 años en los que hemos tenido diferentes
posiciones a nivel país, pero el Frente está muy consolidado.
-¿Cómo ve al radicalismo nacional?
-Muy desdibujado. Este abuso de los decretos debería tener
una respuesta por parte de los radicales para que se le dé al Congreso el lugar
que tanto hemos reclamado.
-Hubo una frase que la oposición al gobierno anterior usó
mucho, definiendo al Congreso como una supuesta “escribanía”. Ahora está
directamente cerrado…
-Sí, es cierto. Hay que volver al discurso de Macri en el
Parlamento, cuando juró, que dijo que no quería jueces macristas, que nos iba a
convocar para luchar contra la pobreza,
el narcotráfico, y para unir a los argentinos. Tenemos que reclamar eso
y que se busquen los acuerdos políticos. De no ser así, no hubo ningún cambio
de lo que se reclamaba antes.
-¿Qué piensa del protocolo para regular la protesta social?
-Me preocupa mucho. Introducir ese tipo de debates en la
sociedad es empezar a construir una casa por el techo. Hay que trabajar en las
causas de la protesta social. Intentar sofocarlas me parece un error muy grave.
-El objetivo parece ser impedir los cortes de avenidas y
calles…
-Para eso no hace falta protocolo. Hay leyes que se pueden
aplicar, hay jueces. La sociedad tiene que ser tolerante frente a la gente que
está sufriendo, sea por un corte de luz que se prolonga días o por el
desempleo. A un trabajador que se queda sin empleo no se lo puede desalojar
porque proteste. El siglo XXI debería ser pensar cómo hacemos para garantizar
los derechos básicos para todos y no ver la forma de resolver la molestia de
una persona que llega tarde a algún lugar.
«
Fuente: Tiempo Argentino
Resistencia, 03 de enero de 2016
No hay comentarios:
Publicar un comentario