domingo, 3 de enero de 2016

Alicia Ciciliani: "No convocar al Congreso es un gran error político de Macri"

La legisladora cree que el macrismo repite un modo de hacer política que el electorado rechazó al no votar al kirchnerismo en la última elección. Asegura que su partido es opositor al gobierno y advierte que Cambiemos "está abriendo demasiados frentes eludiendo el debate parlamentario".
En las elecciones presidenciales de 2011, las fuerzas que en octubre pasado compitieron bajo el sello de Progresistas habían obtenido el 14% de los votos, con la candidatura de Hermes Binner. Cuatro años después, este conglomerado integrado por el GEN, Libres del Sur, y el Partido Socialista bajó su caudal electoral a menos del 3% con Margarita Stolbizer a la cabeza. Esto implicó un fuerte impacto negativo en los niveles de representación parlamentaria, aunque el frente sigue funcionando como tal y armó un bloque en Diputados con ocho bancas, que tiene la singularidad de ser el único espacio no peronista que se define como opositor a Mauricio Macri.
Uno de esos escaños está ocupado por la diputada nacional del socialismo por Santa Fe Alicia Ciciliani, que atiende el teléfono luego de dos timbres. Está en su casa, en Rosario. Antes de ir al núcleo de la entrevista con Tiempo, hace un inevitable comentario sobre el clima: "Acá hay un calor agobiante." Después, se mete de lleno en el análisis de las primeras semanas del macrismo en el poder.
"Los DNU son una instancia válida", dice, al ser consultada por la catarata de decretos que el presidente ha usado para impulsar todas sus decisiones iniciales. "Lo que a mí me parece es que el oficialismo está abriendo demasiado frentes eludiendo el debate parlamentario. Creo que es un gran error político de Macri. Ya cometió el gran error institucional de intentar nombrar jueces de la Corte por DNU. Por suerte no prosperó. Hubiese generado un antecedente muy grave."
-El viernes pasado el jefe de Gabinete, Marcos Peña, anunció un decreto que modifica partes sustanciales de la Ley de Medios… 
-El discurso de Peña cuando anunció la unificación de la AFSCA y la AFTIC por decreto me llamó mucho la atención. Fue demasiado grandilocuente. Habló de guerra, de ingresar al siglo XXI, como si esto pudiera hacerse por decreto.
-¿No fue simplemente un modo de ponerle un packaging a una decisión cuyos objetivos de fondo son otros?
-A mí me parece que es un modo de hacer política que la sociedad argentina rechazó en las últimas elecciones. Me parece que el kirchnerismo perdió las elecciones en buena medida por su estilo y su forma de ejercer el poder, por ejemplo abusando de su mayoría en el Congreso, llevando la confrontación al extremo en todos los temas. Este gobierno no está cambiando ese estilo. Creen que gobernar es imponerse sin debate y sin consensos. Es un error. 
-Progresistas se define como opositor al gobierno.
-Claramente. Nosotros no integramos Cambiemos ni vamos a ser parte de este oficialismo. Está consensuado con todas las fuerzas. En los temas que estemos de acuerdo, acompañaremos. No necesitamos DNU para entrar al siglo XXI. Ya estamos.
-Los socialistas acompañaron la Ley de Medios en su momento. Peña, en su discurso del viernes, no dijo nada sobre el núcleo de la Ley, que era la desconcentración de los medios y soportes audiovisuales. ¿Cómo evalúa que el jefe de ministros no haya mencionado esto?
-La verdad es que no dio ninguna pista sobre lo que quieren hacer. Así que es difícil opinar sobre algo que aún no se ve. Nosotros apoyamos la Ley de Medios y cuestionamos mucho el modo en que se intentó aplicar o las cosas que se dejaron de aplicar. Vamos a seguir luchando por la democratización de los medios.
-¿Le parecía necesario intervenir la AFSCA?
-Nosotros creemos que tenemos que preservar todas las instancias institucionales y respetarlas. Por ejemplo, apoyamos al diputado del PRO Pablo Tonelli para que el oficialismo tenga dos miembros en el Consejo de la Magistratura, así como creíamos que el Banco Central tenía que ser controlado por alguien del presidente, porque creemos que esa entidad tiene que acompañar la política del nuevo gobierno.
-¿No hay demasiada diferencia entre la campaña de Cambiemos y la realidad actual, sobre todo en el terreno institucional?
-A mí me preocupa la incoherencia política. Es algo que se ve en Cambiemos. Hicieron una campaña hablando de república y de instituciones y ahora hay un abuso de los decretos. Están abriendo todos los frentes vía DNU. Nosotros estamos dispuestos a sentarnos en nuestras bancas si el presidente convoca a extraordinarias.
-La alianza del socialismo con el radicalismo en Santa Fe,  ¿no sufre algún impacto por el hecho de que la UCR sea aliada de Macri a nivel nacional?
-En Santa Fe siempre pudimos tomar distancia de la situación nacional. Nunca fueron fáciles los armados nacionales de quienes formamos el Frente Progresista. Tenemos más de 20 años en los que hemos tenido diferentes posiciones a nivel país, pero el Frente está muy consolidado.
-¿Cómo ve al radicalismo nacional?
-Muy desdibujado. Este abuso de los decretos debería tener una respuesta por parte de los radicales para que se le dé al Congreso el lugar que tanto hemos reclamado.
-Hubo una frase que la oposición al gobierno anterior usó mucho, definiendo al Congreso como una supuesta “escribanía”. Ahora está directamente cerrado…
-Sí, es cierto. Hay que volver al discurso de Macri en el Parlamento, cuando juró, que dijo que no quería jueces macristas, que nos iba a convocar para luchar contra la pobreza,  el narcotráfico, y para unir a los argentinos. Tenemos que reclamar eso y que se busquen los acuerdos políticos. De no ser así, no hubo ningún cambio de lo que se reclamaba antes.
-¿Qué piensa del protocolo para regular la protesta social?
-Me preocupa mucho. Introducir ese tipo de debates en la sociedad es empezar a construir una casa por el techo. Hay que trabajar en las causas de la protesta social. Intentar sofocarlas me parece un error muy grave.
-El objetivo parece ser impedir los cortes de avenidas y calles…
-Para eso no hace falta protocolo. Hay leyes que se pueden aplicar, hay jueces. La sociedad tiene que ser tolerante frente a la gente que está sufriendo, sea por un corte de luz que se prolonga días o por el desempleo. A un trabajador que se queda sin empleo no se lo puede desalojar porque proteste. El siglo XXI debería ser pensar cómo hacemos para garantizar los derechos básicos para todos y no ver la forma de resolver la molestia de una persona que llega tarde a algún lugar.  «
Fuente: Tiempo Argentino

Resistencia, 03 de enero de 2016

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