La asamblea advirtió que los reincorporados no vuelven a sus
puestos de trabajo sino que recaerán en un área de servicios con tareas por
ahora inciertas, con lo cual corren el riesgo de quedar afectados por el
régimen de suspensiones vigente.
Luego del rechazo de los gremios, Techint dio marcha atrás.
La empresa reincorporó a los 189 trabajadores que había despedido anteayer y
garantizó las fuentes de trabajo por seis meses en su planta de Campana. Acordó
con la UOM renovar el acta de suspensiones con un reconocimiento del 80 por
ciento del salario a los suspendidos. La asamblea de trabajadores de Siderca,
sin embargo, advirtió que los reincorporados no vuelven a sus puestos de
trabajo de planta sino que recaerán en un área de servicios con tareas por
ahora inciertas, con lo cual corren el riesgo de quedar afectados
indefinidamente con el régimen de suspensiones vigente. La gobernadora de la
provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, anteayer compartió el panel de
cierre de un evento de Techint junto al dueño de casa, Paolo Rocca, y ayer
anunció la noticia de la reincorporación. Casi al mismo momento, Rocca
participaba del acto de inauguración de dos estaciones de la línea H junto al
presidente, Mauricio Macri. El secretario general de la UOM, Antonio Caló,
celebró el acuerdo.
El conflicto laboral en la planta Siderca, del Grupo
Techint, en la ciudad de Campana, comenzó en abril, cuando se firmó un acta de
suspensión para el total de la plantilla de la firma de 2700 personas, que
afectó de forma rotativa entre 400 y 600 empleados a quienes se les reconocía
el 85 del salario. En octubre se renovó ese convenio por dos meses, con una
reducción del 85 al 80 por ciento del salario. El acuerdo venció el sábado
pasado y el domingo Página/12 reveló que la compañía estaba presionando para
reducir del 80 al 60 por ciento el salario de los suspendidos e incluso avanzar
con despidos.
En el escenario de negociación de la renovación del acta,
Techint el jueves impidió el ingreso a la fábrica de 189 trabajadores y les
informó que estaban despedidos. La medida tomó por sorpresa al gremio, no sólo
porque fue abrupta sino porque apareció después de una semana de excelentes noticias
para Techint. El lunes pasado el presidente Macri anunció en el cierre de la
conferencia de la UIA la eliminación de las retenciones a las exportaciones
industriales. Techint hasta ahora tributaba el 5 por ciento de las ventas al
exterior de los tubos sin costura que fabrica Siderca. Bien claro lo dejaba ese
lunes por la mañana el director corporativo del Grupo de la T, Luis Betnaza, en
un panel que compartió con el ministro de Producción, Francisco Cabrera. Cuando
el funcionario mencionó la quita de retenciones al agro (y baja para la soja),
Betnaza sugirió: “Bueno, ¿y para nosotros cuándo?”.
Pero no fue sólo eso. El jueves el dólar subió alrededor de
un 40 por ciento, tras la liberalización de los controles cambiarios. Eso
incrementa automáticamente los ingresos en pesos de la empresa vinculados a
exportaciones y a la vez reduce todos los costos internos. Los directivos de
Techint, en ese marco de festejo, despidieron trabajadores.
El gremio pidió rápida intervención al Ministerio de Trabajo
para conseguir la conciliación obligatoria. Ayer por la mañana el secretario
general de la UOM Campana, Abel Furlán, asistió a la sede de la cartera
dirigida por Jorge Triaca junto a representantes de la empresa. Otra sorpresa:
el conflicto estaba resuelto apenas pasado el mediodía. La propia gobernadora
bonaerense, María Eugenia Vidal, anunció en conferencia de prensa junto al jefe
de Gabinete de la Nación, Marcos Peña, que los 189 despedidos serían
reincorporados y planteó que el Estado nacional y provincial van a procurar
garantizar los puestos de trabajo en la empresa avícola Rasic Hermanos, que
vende los pollos Cresta Roja.
El jueves, Vidal participó junto a Paolo Rocca, CEO de
Techint, del cierre del seminario ProPymes organizado por la empresa, y ayer el
presidente Macri y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta,
inauguraron dos estaciones de la línea H de subte junto a Rocca. Además, el
secretario de Empleo de la Nación, Miguel Punte, quien participó de las
gestiones entre la UOM y la patronal, es ex gerente de Recursos Humanos de la
T. A todas luces, el vínculo del macrismo con Techint está aceitado.
Entre los trabajadores de Siderca había alivio por la
reincorporación y por el compromiso que firmó la empresa de que por seis meses
no habrá despidos. Los 2700 trabajadores de la empresa quedan sujetos a
suspensiones rotativas, que afectan a un grupo de 400 a 600 en cada
oportunidad. Sin embargo, los reincorporados no vuelven a su puesto en la
planta sino a un área de servicios cuyas tareas son inciertas. El riesgo es que
parte de las suspensiones recaigan siempre sobre ese grupo de trabajadores que
tienen de diez a treinta años de antigüedad en la firma, explicó a Página/12
Miguel Díaz, trabajador de Siderca.
En relación con este último punto, el presidente de la
Fundación UOM Campana, Jorge Borgogne, dijo que “eso está en la instancia
administrativa, en la discusión que viene. Se retrotraen los despidos y a
partir de ahí nos sentaremos a discutir la organización de la empresa”. El
titular de la UOM, Antonio Caló, dijo que “llegamos a un acuerdo y la empresa
reconoció que no era necesario despedir a los trabajadores. Que no era
apropiado hacerlo antes de Año Nuevo. Los reintegran a todos a sus lugares de
trabajo. El acta de suspensiones tiene una cláusula en la que la empresa se
compromete a que no haya despidos. Los tiempos de su alcance son seis meses.
Por seis meses tenemos paz en la planta”. Siderca trabaja al 30 por ciento de
su capacidad de producción a raíz de la falta de demanda de las petroleras a
nivel global.
Fuente: pagina12
Resistencia, 19 de diciembre de 2015

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