Culminó otra jornada con intensas negociaciones entre el
BCRA, bancos y el ROFEX, la plaza donde se operan contratos a futuro. Federico
Sturzenegger, flamante titular del Central mantiene su intención de no pagar
los contratos a futuro generados durante la gestión de Alejandro Vanoli, su
antecesor.
Según fuentes a las que accedió ámbito.com, el BCRA ya quitó
de la mesa de negociación su intención de crear una tablita con un esquema de
pagos. En esa tablita Sturzenegger quería establecer nuevos precios para los
futuros, en función de lo que eran los valores en Nueva York.
Si el BCRA no paga los contratos, por más que las
operaciones de venta de Vanoli se hayan hecho a bajo precio, será un default
del Banco Central con el Rofex, la plaza de Rosario y con el MAE, el mercado
donde operan bancos.
En una de las negociaciones, Sturzenegger informó a los
bancos que no iba a cumplir. Los ejecutivos le respondieron que los bancos eran
intermediarios y que a su vez, vendían a empresas. Entre las empresas con
cobertura en dólares pactadas, están las 100 más importantes de la Argentina.
No hay fondos buitre. La respuesta de Sturzenegger: "Persuadan a esas
empresas de que las operaciones son nulas". El fantasma de Guillermo
Moreno volvió a aparecer.
Las repercusiones de la decisión del BCRA son inimaginables.
Desde el martes, las cereales iban a liquidar u$s 330 millones por día y
durante diez días para ayudar en la liberación del cepo. A cambio, se
levantaban retenciones a exportaciones ya. Con la cancelación de futuros,
difícilmente subsista el acuerdo por las pérdidas que les genera. Si el BCRA no
paga, los bancos no pagan y las cerealeras entre otras, no cobran. Y se
gatillan juicios cruzados para alegría de los principales estudios legales.
Quien esta detrás de Sturzenegger asesorando legalmente es Ezequiel Segal.
Otro impacto es la pérdida en bancos. El Ciudad por ejemplo,
en manos del PRO, debería hacer frente a $ 600 millones por el incumplimiento.
Más esquirlas: el secretario de Finanzas Luis Caputo estaba
gestionando un repo o pase con bancos extranjeros. El JP Morgan que participa
de la transacción tiene un rojo de u$s 1.000 millones si el BCRA no cumple. Ya
hay amenazas de hacer caer la operación de repo.
Pero lo más relevante es el impacto de la credibilidad de la
Argentina en general en medio de esperanzas por el nuevo gobierno. Difícilmente
se le preste al BCRA o por lo menos a tasas bajas, tras el incumplimiento. La
semana que viene va a buscar fondos con LEBAC. Y además quiere extender con
bancos el programa de Ahora 12. Si se les asigna una pérdida de $ 40.000
milloneso juicios en contra por ese monto, nada será lo mismo.
Las negociaciones continúan. Banqueros señalan que
Sturzenegger no quiere además sacar resolución sobre el tema sino que el Rofex
y el MAE acepten directamente el esquema con quitas o no pago de las
operaciones a futuro.
El no pagar culpando a la administración anterior es lo que
acrecienta las dudas. Recuerda épocas no lejanas en las que se quería pagar
solo deuda "legítima" como si hubieran sido países diferentes los
emisores.
La alarma llega a cerealeras pero también a automotrices,
empresas de Tierra del Fuego que como en cualquier plaza, se cubren de
alteraciones cambiarias. Está claro que se colaron en los últimos meses
personas físicas que salieron a aprovechar el subsidio del BCRA de Vanoli a
futuro. ¿Cómo pagar a unos y no a otros? Legalmente es imposible. Basta ver el
ejemplo del juicio de los fondos buitre que compraron a "precio vil"
la deuda Argentina y ahora reclaman su pago. Algo uniría sorprendentemente a
Axel Kicillof con Sturzenegger.
La intención de Alfonso Prat Gay era abrir el cepo el
martes. Para ello debía estar cerrado el acuerdo con cerealeras para liquidar
divisas, el repo con bancos y sellado la cuestión del dólar futuro. Por ahora,
todo se complicó. Sin embargo, fuentes privadas indicaron que seguirán
negociando y no descartan acercar posiciones durante el fin de semana.
Fuente: Ambitoweb.com
Resistencia, 12 de diciembre de 2015

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