sábado, 22 de julio de 2017

Los planes para bajar impuestos chocan con la meta de recortar el déficit

En la Casa Rosada circula un proyecto de reforma tributaria presentado por el ministro de Hacienda, pero recién podría avanzar después de las elecciones. Mientras tanto, el déficit es un escollo que el Gobierno debe sortear sin recurrir al recurso más accesible: emitir más deuda.

El Gobierno vuelve una y otra vez sobre la idea de bajar los impuestos y hasta se difundió un borrador que le presentó el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, al presidente Mauricio Macri, quien, en teoría, se prepara para presentar después de las elecciones de octubre una reforma tributaria que según economistas y tributaritas es necesaria.

Sin embargo, la idea de bajar impuestos, en principio, choca contra el objetivo de reducción del déficit. Y eso despierta algunos interrogantes sobre qué haría el Gobierno en caso de llevar a cabo con el proyecto.

“Argentina necesita un rediseño de su estructura impositiva que tenga un impacto a la baja en las unidades productivas para las cuales hoy la carga de impuestos es un factor que atenta contra su competitividad, pero esto no necesariamente quiere decir que la carga tributaria total en la economía (que hoy alcanza 30% del PBI) tenga que reducirse”, indicó Lorenzo Sigaut Gravina, economista jefe de Ecolatina y agregó que “el desafío es lograr que paguen menos los que hoy pagan mucho, y que los que no pagan nada comiencen a tributar razonablemente”.

Resultados

El Ministerio de Hacienda anunció que el déficit primario del segundo trimestre fue de 144.286 millones de pesos, lo que representó 1,5% del Producto Bruto, medio punto porcentual menos que la meta del 2% presupuestada para ese período.

Sin embargo, desde Ecolatina apuntan que durante el primer semestre el déficit financiero, que incluye el pago de intereses de la deuda pública (netos de vencimientos intra sector público) rozó los $ 255.547 millones, trepando 43% interanual. Esta brecha entre la expansión del déficit primario (+28%interanual) y el rojo financiero (+43% interanual) corresponde al pago de intereses, que subió 70% interanual en el primer semestre del año.

“El Gobierno tiene la idea de que el Gasto es demasiado elevado y que hay un exceso por lo que hay que achicarlo. La idea es hacerlo de manera graduar y no abrupta”, afirmó Rodrigo Álvarez, economista de Analytica y remarcó que “no hay margen para una reforma fiscal agresiva”.

Los economistas coinciden en que una reforma tributaria es posible pero la manera en la que se lleve a cabo será clave para intentar cumplir con el objetivo primario de reducción del déficit.

“Las reformas tributarias en el mundo y en la región muestran que son procesos graduales y consensuados, para lo cual no esperaría ningún 'shock' a la baja en 2018. Lo que sí sería deseable que suceda es que la economía tome impulso, ya que los marcos para hacer reformas tributarias (especialmente con costos iniciales) necesariamente deben ser de expansión y no recesivos”, apuntó Sigaut Gravina.

Deuda

De avanzar con una baja de impuestos, la otra pregunta que surge es cómo hará el Gobierno para financiarla. Y una posible solución sería con la emisión de más deuda. No es algo que el Ejecutivo no haya implementado hasta el momento, sino que este mecanismo fue utilizado desde el 2015 para cubrir los baches en las cuentas. La clave ahora es que Hacienda deje de utilizar este recurso y busque alternativas al financiamiento externo.

“La reducción de impuestos y del déficit es, en simultáneo, casi un imposible para el corto plazo sin aplicar fuertes recortes en el gasto, para lo cual obviamente hay escaso margen”, señaló el economista jefe de Ecolatina.

“El Gobierno tiene margen para seguir tomando deuda pero no se puede seguir mostrando hacia adelante un déficit muy alto y tomar deuda para cubrirlo. Hasta el momento se hizo, pero no puede seguir. Generar una baja de impuestos que se financien con la toma de deuda sería poco sensato y muy riesgoso”, afirmó  Álvarez.

Desde que asumió Macri en 2015 y aceleró las emisiones de deuda, los detractores de este tipo de prácticas advertían que pedir dinero prestado era saludable según cuál sería el fin. Financiar gastos corrientes no es lo mismo que destinarlo para la compra de maquinaria. Según la encuesta de julio de Expectativas Macroeconómicas de El Cronista (EMEC), en la que participan consultoras, economistas y centros de estudio, el déficit esperado para todo el 2017 es del 4,56% del PBI.

“El punto de partida inicial muestra que la prioridad del gobierno, al menos en 2018, será la de avanzar hacia la convergencia fiscal a un paso más acelerado que el actual, lo cual lógicamente va en contra de asumir pérdidas de ingresos por encarar una reforma tributaria”, finalizo Sigaut Gravina.
Fuente: cronista.com

Resistencia, 22 de julio de 2017

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