sábado, 22 de julio de 2017

Dujovne 1 - Abad 0: crónica de una interna feroz por la aplicación del impuesto a la renta financiera

El ministro de Hacienda recurrió al presidente Macri para que la AFIP diera marcha atrás con una medida que ya estaba generando volatilidad. Mientras Abad está presionado por aumentar la recaudación, hay diferencias conceptuales en el equipo económico sobre si corresponde aplicar el impuesto


Nicolás Dujovne no lo dudó: pidió una comunicación urgente con la Quinta de Olivos para que el Presidente supiera, de primera mano y sin intermediarios, el serio conflicto que había armado una resolución de la AFIP que había puesto en marcha un gravamen a la renta financiera.

El ministro de Hacienda, aun a sabiendas de la buena llegada de Alberto Abad al jefe de Estado, y del respeto que Macri le tiene al funcionario recaudador, fue explícito en su diagnóstico: le dijo directamente que la reglamentación de una ley del año 2013 era un despropósito que había mellado la confianza de los inversores internacionales. Nada menos, en momentos en que el Gobierno necesita de los aliados y no quisiera abrir nuevos flancos en medio de la campaña electoral.

El martes pasado el mediodía, la cotización del dólar picaba hasta los $17,60 y en la Casa Rosada observaban con preocupación la tendencia. La orden de Macri fue automática: la AFIP debería dar marcha atrás de manera urgente. Dujovne fue el encargado de transmitir públicamente la decisión.

El traspié generó asperezas hacia la interna. A pocas semanas de las elecciones primarias, los funcionarios tienen la orden de bajar el perfil al máximo. "Hablan los candidatos y, de ser necesario, Marcos Peña o Mario Quintana", les dijeron desde Presidencia.

El conflicto por la reglamentación de una ley de hace cuatro años, votada durante el gobierno de Cristina Kirchner, y sobre una cuestión tan sensible rompió aquel acuerdo.

"Ahora nadie quiere hacerse cargo, y exponen al Presidente a aparecer dando otra vez marcha atrás con una decisión", se queja un funcionario con acceso al estratégico primer piso de la Casa de Gobierno.

La decisión de la AFIP de cobrarles Ganancias -con una alícuota del 13,5%- a los inversores que hayan comprado y vendido acciones de empresas argentinas, con retroactividad al 2013, provocó un tembladeral en la City porteña y los ecos llegaron hasta Wall Street. Hubo derrapes en los precios de los papeles cotizantes y una súbita alza del tipo de cambio.

La medida, aparecida en el Boletín Oficial, coincidió con la declaración de Mario Quintana -vicejefe de Gabinete y uno de los integrantes de la "mesa chica" del Presidente- a favor de gravar la renta financiera.


"El sistema impositivo castiga al trabajo y a la inversión productiva y no grava la renta financiera". "Por lo cual, hay que bajar la carga tributaria integral y hacer que cada vez pague más gente. En eso estamos trabajando", había dicho Quintana horas antes de la novedad de la AFIP.
Los inversores sumaron uno más uno, unieron ambas noticias, y creyeron que el Gobierno les había declarado la guerra. Impensado en un gobierno de Macri, pero esa fue la percepción del mercado.

"Abad está presionado por pegar un salto en la recaudación e inventó esto", se quejaban amargamente en el Palacio de Hacienda.

Desde el ente recaudador desmienten cualquier paso en falso: "Su contempláramos a todos los sectores que piden tiempo, nosotros no recaudaríamos nada. Que se dejen de embromar; deberían pagar los impuestos", asevera una fuente confiable de la AFIP, ante la consulta de iProfesional.

"La ley ya tiene cuatro años pero no teníamos el instrumento para ponerla en práctica. Ese instrumento apareció con el blanqueo, una especie de VEP internacional, y ahora podemos cobrar el impuesto que manda la ley", argumenta.

Y agrega: "Nosotros no teníamos motivos para comentar la reglamentación de una ley que viene desde hace cuatro años. Era lo que correspondía". La fuente, al pasar, admite que "nunca tuvimos en cuenta que el mercado necesita de un período de adaptación para cumplir con la ley. Me parece que ya tuvieron bastante".

La resolución que corrigió el error oficial dispone una suspensión de la medida por seis meses. ¿Y después?
Cerca de Dujovne señalaron a iProfesional que durante este tiempo se analizará la manera de englobar esta cuestión dentro de la reforma impositiva integral que pergeña el oficialismo para después de las elecciones. "Vamos a hacer todas las consultas pero si no logramos los acuerdos necesarios, nos tomaremos otros seis meses".

En los próximos días, la AFIP sacará un nuevo formulario para que las empresas e inversores que hayan previsionado el monto del impuesto marcado por la ley puedan descargarlo allí y sus balances no tengan agujeros negros. "Es una especie de parche hasta que tengamos la solución definitiva", afirman en Hacienda.

Incluso, el integrante del equipo económico da una pista sobre las discusiones técnicas que derivaron de la crisis: "Para nosotros la ley da lugar a una doble imposición. El precio de las acciones ya tiene asumido el impuesto a las Ganancias de manera implícita a través de lo que pagan las compañías todos los años. El precio del papel ya lo tiene en cuenta. No se puede cobrar de nuevo cuando ese papel se vende en el mercado".

La discusión está abierta. Si algo quedó en claro esta semana es que ese debate dejará ganadores y perdedores.
Fuente: iprofesional.com
Resistencia, 22 de julio de 2017

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