El ingreso de productos será más complejo
La decisión del gobierno de los Estados Unidos de revisar la
autorización a la entrada de limones argentinos a su mercado abrió el
interrogante acerca de otras economías regionales y productos industriales que
podrían verse afectadas en caso de que el flamante presidente de los EE.UU.,
Donald Trump, endurezca su política proteccionista.
Aluminio, biocombustibles, arándanos, té, miel y jugos, son
los sectores cuyas exportaciones tienen a la superpotencia como su principal
destino o como mercado de peso.
Estados Unidos es el tercer socio comercial de la Argentina
detrás de Brasil y China, pero la dependencia de las ventas externas a ese país
se agudizó durante el año pasado. De acuerdo a un informe de Ecolatina, en los
primeros once meses los envíos a EE.UU. subieron 30% respecto a 2015 y así pasó
a representar el 8% del total de las exportaciones, frente al 6% del año
anterior.
Para la consultora, “la situación más preocupante es la de
algunos productos vinculados a las economías regionales”. “Si bien no tienen un
gran peso dentro de las exportaciones a nivel agregado, la importancia de
Estados Unidos para dichos mercados genera incertidumbre ante un posible giro en
la política comercial de ese país”, señaló la firma en un reporte.
Tal es el caso del té negro, cuyas exportaciones totalizaron
u$s88 millones entre enero y noviembre y el 75% fue a parar al país del norte,
y de los arándanos, que tuvo envíos por u$s122 millones de los cuáles 65%
corresponden a los EE.UU.
“El ingreso de productos va a ser más complejo,
pero no imposible”, consideró Elizondo
En tanto los jugos de citrus, manzana y uva generaron
ingresos por u$s280 millones, y colocaron el 40% de sus ventas externas en ese
mercado, la misma proporción que la miel, sector que generó divisas por u$s160
millones.
Por otro lado, el sector de biocombustibles, que logró
triplicar sus exportaciones en 2016 por la apertura de nuevos mercados, vendió
a los EE.UU. el 90% de los u$s1.000 millones colocados en el exterior.
“Además de la posibilidad de mayores controles, fue nombrado
al frente de la Agencia de Protección Medioambiental Scott Pruitt, un hombre
‘escéptico del cambio climático’, lo cual podría llegar a favorecer los
combustibles tradicionales en desmedro de los ecológicos, tal como el
biodiesel, golpeando uno de los ganadores de la nueva relación bilateral
alcanzada tras la asunción de Cambiemos”, apuntó Ecolatina.
Asimismo, las exportaciones de aluminio sumaron u$s188
millones y registraron un incremento del 133% el año pasado, y más de la mitad
fueron al mercado estadounidense. En 2015, las ventas a ese país habían
represeentado poco más de un tercio del total.
Consultado respecto a qué tan expuestos están estos
sectores, el especialista en comercio exterior Marcelo Elizondo consideró que
Trump “está más enfocado en México y China”. “Lo de los limones es un llamado a
negociar”, explicó.
Respecto a los biocombustibles, Elizondo aseguró que “no
creo que desaliente el desarrollo agroindustrial ya que ese sector fue uno de
los grupos que lo votó”.
“Si Estados Unidos deja de comprarle biodiesel a la
Argentina, no tendría otro lugar donde hacerlo”, añadió.
“El ingreso va a ser más complejo, pero no imposible. Trump
va por la negociación bilateral y habrá que sentarse a hablar producto por
producto”, adelantó.
Por su parte, Raúl Robin de la Confederación Argentina de la
Mediana Empresa, cree que no será fácil para Trump voltear “el trabajo conjunto
de diez años” que llevó a la aceptación de la entrada de limones a los EE.UU.
“No hay riesgos con otro cultivo como los arándanos porque entra cuando no
compite con la producción local”, pronosticó.
Fuente: diariobae.com
Resistencia, 24 de enero de 2017
