Mostrando entradas con la etiqueta Brasil. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Brasil. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de marzo de 2017

¿Cómo afecta al principal socio el escándalo de la exportación de carne podrida y maquillada?

Brasil suspendió los envíos desde las 21 plantas procesadoras de alimentos que están sospechadas de corrupción. Qué países ya le cerraron sus mercados


El gobierno de Brasil suspendió provisoriamente las licencias de exportación a las 21 plantas industriales investigadas por supuestamente adulterar carne en ese país, pero les permitió seguir vendiendo sus productos en el mercado interno, según informó el ministro de Agricultura, Blairo Maggi.
El viernes la Policía Federal de Brasil realizó el operativo "Carne Débil", la mayor investigación relacionada al mercado de alimentos en la historia del país vecino.
Así descubrió un escandaloso episodio de corrupción que involucraba el pago de sobornos para que inspectores oficiales por parte de empresas de primera línea como JBS y BRF, para que permitieran la venta de productos adulterados, tanto en el mercado doméstico como hacia el exterior. 
Las irregularidades detectadas abarcaban desde el cambio de la fecha de vencimiento hasta la inyección de agua para alterar el peso y la utilización de ácido ascórbico para disimular el deterioro de las carnes.
La decisión de prohibir las importaciones desde los 21 establecimientos sospechados llegó luego de que gobiernos de Corea del Sur, la Unión Europea, Chile y Estados Unidos intensificaran sus controles sobre las importaciones brasileñas en las últimas horas. 
El funcionario consideró "natural" que los importadores pidan información a Brasil sobre lo ocurrido pero advirtió que si todos los países interrumpieran la importación de carne brasileña, esto sería un "desastre" para el país.
También el presidente Michel Temer intentó desde el fin de semana moderar el impacto de la noticia. Tras pronunciar un discurso en el que consideró que las irregularidades detectadas fueron hechos aislados, invitó a una "churrascaría" (parrilla) a 40 embajadores el domingo.
"Para nosotros el agronegocio es importantísimo y no puede ser devaluado por un asunto menor, que debe ser sancionado, claro, pero que no puede comprometer a todo el sistema que creamos en los últimos años, con exportaciones a 150 países de la carne brasileña", dijo Temer.
El mandatario aseguró que Brasil tiene un sistema "rigurosísimo" de inspección sanitaria y afirmó que en el operativo fueron afectadas 21 unidades de producción de alimentos, ante 4.850 plantas de frigoríficos existentes en el país.
"Es un número diminuto", subrayó el mandatario al intentar llevar confianza a la platea de empresarios de la cámara binacional.
Brasil es el líder mundial en ventas de carne procesada y de pollo, con exportaciones a 150 países, y la industria de la carne aporta 7,2% al producto bruto interno brasileño. Es el tercer producto de exportación del país. 
ReaccionesPese a los intentos de atemperar las repercusiones de este escándalo, no faltaron gobiernos importadores que cerraran rápido la puerta al ingreso de carne brasileña, al menos con medidas temporarias. 
Corea del Sur, a través de un vocero de su Ministerio de Agricultura en Seúl, que informó sobre la suspensión de la importación de pollo brasileño. Del pollo que importa Corea del Sur, 80% proviene de Brasil y la mitad de esta cantidad la produce BRF.
Por su parte, el vocero de la UE para asuntos sanitarios, Enrico Brivio, dijo a la agencia brasileña Estado que el bloque le pidió al gobierno de Brasil "garantizar que todos los involucrados en el fraude no puedan exportar hacia Europa".
"Les recomendamos a los 28 gobiernos europeos que sean extravigilantes con los embarques desde Brasil y que aumenten los controles en las aduanas", dijo, aunque aclaró que no había sido encontrada ninguna irregularidad hasta ese momento.
En tanto, Chile suspendió las importaciones hasta tener aclarado el origen de la carne que compra.
Debido a todo esto, economistas consultados por BBC Brasil, el impacto en la economía doméstica puede ser "más grande de lo imaginado", y que dependerá de cuánto duren las restricciones y si más países se adhieren.
Sin embargo, existe un consenso: la operación de la Policía Federal llegó en un "mal momento" para la agroindustria, uno de los pilares de la economía brasileña, que estaba mostrando signos de recuperación.
"A Brasil le costó abrir nuevos mercados y ahora la imagen del país se ve sacudida afuera", dijo José Carlos Hausknecht, de Agro MB. 
Según estimaciones de LCA Consultores, en el peor de los casos -si todos los países suspenden las importaciones de carne brasileña- el impacto sobre el Producto Interno Bruto (PIB) puede ser de hasta 1 punto porcentual en 2017.
La previsión oficial del gobierno, que debe ser revisada a la baja en los próximos días, era de una expansión de 1 por ciento. "Es decir, si se confirma la hipótesis más pesimista, la recuperación se daría recién en 2018", dijo a BBC Bruno Campos, economista de LCA.
Desempleo e inflaciónActualmente, de toda la carne producida en Brasil, el 80% es consumido por el mercado interno. 
En 2016, las exportaciones brasileñas del producto ascendieron a más de u$s14.000 millones, o el 7,5% de las exportaciones totales, sólo superadas por el hierro y la soja.
Además, la industria tiene una cadena de producción "muy extensa" con "efectos indirectos", dijo Gesner Oliveira, miembro de GO Asociados.
Oliveira estima que una reducción del 10% en las exportaciones de carne brasileña podría costar 420.000 puestos de trabajo y u$s1.100 millones menos en recaudación de impuestos.
También podría aumentar la inflación si se emite "algún tipo de orden para retirar del mercado las carnes ya distribuidas", agregó André Perfeito, economista de Gradual Inversiones.
Sin embargo, Perfeito admite que el impacto inflacionario sería residual, ya que el peso total de la carne en el índice oficial de precios es solamente del 3,69 por ciento.
"En este sentido, un aumento del 2% en el valor de este producto podría tener un impacto de 0,07% en el nivel general de inflación. Si la inflación fuera de 4,50%, quedaría en 4,57 %", explicó.
Los expertos también señalan que, debido a las irregularidades recién descubiertas, Brasil podría perder terreno frente a otros competidores en el mercado mundial de la carne.
En este sentido, dijeron, sería un "gran revés" para una industria que se había convertido en una prioridad para los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) y Dilma Rousseff (2011-2016).
Durante estos mandatos se destinaron recursos públicos (a través del BNDES, el banco nacional de desarrollo) para la creación de los llamados "campeones nacionales". Con pleno apoyo del gobierno, empresas como JBS y BRF formaron monopolios y se proyectaron internacionalmente.
"Hoy en día, el mercado es muy competitivo. Cualquier descuido puede ser fatal", opinó Oliveira, de GO Asociados.
Hausknecht, de MB Agro, está de acuerdo con que el escándalo termina creando una oportunidad para los competidores potenciales, pero considera que, en la actualidad, no hay países a la altura de Brasil. "Australia, por ejemplo, que podría ser una alternativa a Brasil en el suministro de carne a China, aún está recuperando su ganado", opinó.
"Estados Unidos, el segundo mayor productor mundial de carne vacuna, tampoco tiene mucha entrada en el mercado chino debido a la escalada de tensión entre Washington y Pekín", agrega.
"Por último, India es también otro importante exportador de carne de res, pero es de mala calidad", sostuvo.
Para Campos, de LCA Consultores, la mayor consecuencia del escándalo es que da motivos a los gobiernos para imponer más aranceles a Brasil, en un contexto de aumento del proteccionismo en el mundo.

Fuente: Iprofesional 

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Empeora la recesión en Brasil: la economía cayó un 0,8% en tercer trimestre

La economía de Brasil se hundió más profundamente en recesión durante el tercer trimestre, contra las expectativas que tenía el Gobierno de que un alza en la confianza del consumidor y de las empresas generara un repunte tras la destitución de la ex presidenta Dilma Rousseff.


El Producto Bruto Interno de Brasil se contrajo un 0,8% en el tercer trimestre frente al segundo periodo tras ajustes por estacionalidad, dijo el miércoles el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE). Se trata de la séptima contracción consecutiva. 

La inversión cayó con fuerza, lo que frustró las expectativas de que el modesto incremento de 0,4% que tuvo el indicador en el trimestre previo -el primero en más de dos años- representara el inicio de un repunte.

Tanto el sector agrícola, como el manufacturero y los proveedores de servicios redujeron su producción, mientras que las familias y las agencias del Gobierno tuvieron un menor consumo. Las exportaciones disminuyeron, tras el salto de 16% en el tipo de cambio en el año a la fecha.

"Esta crisis no es como la de 2008, cuando era sobre la (falta de) confianza", observó Carlos Kawall, economista jefe de Banco Safra en São Paulo. "Esta vez se trata además de los fundamentos económicos: la política fiscal y las nefastas finanzas de las empresas", afirmó.

La decepcionante actuación de la economía brasileña desde que Michel Temer reemplazó a Rousseff en mayo ha llevado a economistas y a funcionarios a rebajar sus pronósticos de crecimiento de 2017 a un nivel en torno al 1 por ciento, aunque algunos analistas no descartan un tercer año de recesión en la que sería la peor depresión en la historia del país.

A nivel interanual, la economía de Brasil se contrajo un 2,9% en el tercer trimestre, afirmó el IBGE.


Fuente: Ambito.com

viernes, 25 de noviembre de 2016

La Argentina y Brasil enfrentan alineados los desafíos del Mercosur

El Mercosur, que lleva 25 años desde su creación, atraviesa una fuerte tormenta de desafíos para consolidar la integración, pero a la vez encuentra a la Argentina y Brasil, los principales socios, embarcados en una estrategia política y económica que prioriza los puntos en común, de la mano de los gobiernos de Mauricio Macri y Michel Temer.


El Mercosur, que lleva 25 años desde su creación, atraviesa una fuerte tormenta de desafíos para consolidar la integración, pero a la vez encuentra a la Argentina y Brasil, los principales socios, embarcados en una estrategia política y económica que prioriza los puntos en común, de la mano de los gobiernos de Mauricio Macri y Michel Temer.

El rol de Venezuela en el bloque, el sinuoso camino hacia un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea, las nuevas reglas en el sector automotor, la necesidad de ponerle un límite a China ante presiones por negociaciones bilaterales con los países del bloque y de tejer alianzas de libre comercio con terceros países como Canadá y Corea, son parte de la agenda común de ambos países vecinos, que le dan entidad al Mercosur.

Si uno mira desde afuera, observa una crisis aparente a nivel institucional, en la que por una situación inédita el Mercosur tiene presidencia pro témpore "vacante" y opera de facto una "conducción colegiada" de los cuatro miembros fundadores (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), ya que Venezuela, país al que debía corresponderle el mandato, no cumplió con los requisitos asumidos cuando se incorporó y el resto de los países del bloque le negó la conducción en septiembre último.

Distintas voces del bloque, con Macri a la cabeza apenas ganó las elecciones en 2015 -cuando invocó la aplicación se una cláusula democrática para Venezuela que luego no solicitó en la cumbre de Jefes de Estado-, se hicieron sentir contra el gobierno de Nicolás Maduro. Sumida en su propia crisis política interna, es muy probable que Venezuela tampoco logre cumplir con los objetivos propuestos para el 1 de diciembre, el plazo reprogramado por los socios del Mercosur. Y es muy posible que los países miembro decidan que tome la posta aquel que le sigue por orden alfabético: la Argentina.

La próxima reunión del Mercosur -cuando Macri tomaría la presidencia pro témpore- será en Montevideo cerca del 15 de diciembre, indicaron a Télam fuentes diplomáticas de Brasil y Argentina.

Tampoco está decidido aún si viajarán los presidentes, ya que la decisión y "el pase de mando lo pueden hacer técnicamente los cancilleres", detalló una de las fuentes, y como ya ocurrió en julio último.

En aquel momento fue suspendida la cumbre de Jefes de Estado y se decidió que el traspaso de mando de Uruguay a Venezuela -que finalmente nunca ocurrió- lo realizaran los cancilleres ante la delicada situación -y escandalosa para el bloque- en la que estaba envuelta Venezuela.

Esta "situación sui generis institucional", tal como la definió un diplomático brasileño, no logra empañar la empatía de los gobiernos de Temer y Macri en asuntos y objetivos comerciales, y en momentos en que ambos países necesitan sacar sus economías de la recesión.

La primera visita al exterior de Macri como presidente electo fue a Brasil, para ratificar la prioridad de una estrategia de alianza regional que ya tenían el kirchnerismo y el anterior gobierno de Dilma Rousseff. Sin embargo, en los últimos años del kirchnerismo, esa alianza se encontraba resquebrajada desde el punto de vista comercial, desde que aparecieron las declaraciones juradas para frenar las importaciones a la Argentina debido al creciente déficit comercial bilateral con Brasil.

En la práctica, las DDJJs resultaron en medidas pararancelarias que fueron cuestionadas por la OMC, y que dieron varios dolores de cabeza a los empresarios brasileños.

La gestión macrista las eliminó apenas asumió y las reemplazó por un Sistema Integrado de Monitoreo de Importaciones, con licencias no automáticas que tienen un plazo de hasta 60 días para ser otorgadas. "Anteriormente nosotros teníamos dificultad de seguir manteniendo un diálogo y hay que reconocer que eso mejoró muchísimo, en calidad e intensidad", explicaron desde el lado brasileño. "El gran problema de las DDJJs era la falta de transparencia y no había un sistema para saber cuál era realmente la situación. Ahora, podemos establecer una previsibilidad si existe algún problema; no hay una actitud de negarlo, sino más proactiva, y tenemos abiertas las puertas de diálogo en todos los niveles del Gobierno. Lo mismo, los empresarios brasileños son recibidos por autoridades argentinas, como parte de una dinámica", se explayó una fuente brasileña.

Por otro lado, la Argentina y Brasil alcanzaron en junio último un nuevo acuerdo automotor plurianual, que regirá hasta el 2020, cuando se liberalizaría el comercio del sector, con un límite para Brasil: no podría exportarle al país más de un 150% de las exportaciones argentinas. Es decir, si Argentina exporta 100 millones en el sector, no podrán ingresar importaciones por más de 150 millones desde Brasil.

Los temores de la Argentina eran que Brasil inundara el mercado local con productos a precios competitivos debido a la crisis que está padeciendo el país vecino. Hasta junio de este año, el acuerdo se renovaba anualmente, y la relación de comercio se medía a través del coeficiente conocido como flex, que era de 1,7. Pero tras las negociaciones quedó en 1,5, más favorable a la Argentina.

Las nuevas reglas de juego por casi cuatro años le dan más previsibilidad al sector en ambos países, y un poco más de aire desde el lado argentino, que deberá prepararse para la apertura del comercio luego de 2020. Según los cálculos oficiales, garantizará en el período inversiones en la industria automotriz local por 1.200 millones de dólares.

La industria automotriz es el corazón comercial del Mercosur y prácticamente el único sector en el que las multinacionales operan en un mercado integrado, cuando definen opciones de inversión. Otro de los puntos donde Argentina y Brasil convergen y mantienen una estrategia activa y similar es en alcanzar un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea.

En mayo último se logró que, luego de 12 años, el Mercosur y la Unión Europea volvieran a intercambiarse una lista con productos a incluir en el acuerdo y de los llamados "sensibles". No se hacía desde el 2004, cuando se suspendieron las negociaciones entre ambos bloques. Más allá del logro diplomático, Europa decidió excluir de esa lista las carnes, el etanol y el azúcar, productos prioritarios y muy sensibles para la Argentina y Brasil.

¿Podrá haber una acuerdo sin incluir el comercio de carne del Mercosur hacia la UE? "Muy difícil", responden los diplomáticos argentinos y brasileños, que igual confían en que pueden haber instancias de negociación para llegar a buen puerto, y antes del mediano plazo. Resaltan, en este sentido, que de todos los productos negociados solo el 10% estarían excluidos de un acuerdo de libre comercio, lo que no deja de ser lógico en todo acuerdo, en términos de proporciones, ya que cada bloque defiende sus intereses y el empleo.

"Soy optimista en el sentido de que la oferta debe ser mejorada por ambas partes", sentenció el embajador de la Unión Europea en la Argentina, José Ignacio Salafranca, en un seminario organizado por el Banco Ciudad.

Salafranca estimó que las negociaciones podrían llegar a buen puerto ya que "sólamente 10% son productos sensibles y debería ser fácil encontrar una solución de equilibrio y compensaciones para esos productos sensibles", expresó, tras enumerar los acuerdos recientes de la UE en Sudamérica, y el más reciente, con Ecuador. "Somos el principal inversor en el Mercosur y el principal socio comercial de Argentina después de Brasil", enfatizó.

La visión proteccionista histórica de Europa podría cambiar frente a la nueva realidad del Brexit o la dinámica que impondría el nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Pero los expertos no se atreven a pronosticar aún cómo serían esos cambios. Más bien, hacen la cuenta histórica y observan que hace 21 años el Mercosur y la Unión Europea intentaron -sin éxito- alcanzar un acuerdo de libre comercio, cuando en 1995 se buscó avanzar con un acuerdo marco. "En estos 20 años, siempre se llega al mismo punto de negociación, que se frustra o se posterga de manera indefinida", explica el experto Jorge Castro, quien agrega que "la UE insiste en no abrir en forma no escalonada el mercado de exportaciones agroalimentarias, siendo al UE el sistema proteccionista más alto de producción agrícola del mundo de hoy".

Por último, la presencia de China se impone y presiona sobre el artículo 32 del año 2000 del Tratado del Mercosur, que establece que ningún país puede negociar aranceles por fuera del bloque. El mes pasado, Uruguay y China sorprendieron con el anuncio de fijarse un plazo de dos años para firmar un Tratado de Libre Comercio (TLC) que catapulte las relaciones bilaterales. Rápido de reflejos, Macri contestó que prefería que un acuerdo con China se haga dentro del Mercosur. La realidad es que el Mercosur viene esquivando un tratado con China desde hace seis años, y China, de está forma, busca apurar los tiempos.

En este tema, la Argentina y Brasil también se encuentran alineados y el objetivo es cómo seducir a los socios más chicos del Mercosur para evitar incursionar por pactos bilaterales. Prefieren avanzar con cautela, antes de abrirle las puertas al gigante mundial, lo que podría afectar seriamente a la industria nacional. "Con el hecho de estar Temer y Macri, de alguna manera tienen lineamientos comunes en política económica y política exterior, se afianza ese eje del Mercosur y empieza a dar una tendencia de consolidar decisiones que estaban demoradas", opina el analista Dante Sica, quien estima que un crecimiento del 1% en Brasil podría hacer crecer hasta 2% a la Argentina. Y eso es lo que esperan los expertos para el año próximo.

Para leer el cable de la noticia acceder a: https://cablera.telam.com.ar/cable/423986

Fuente: Telam

Viernes 25 de noviembre de 2016. Resistencia, Chaco. 

domingo, 13 de noviembre de 2016

Industria Automotriz. Salón de San Pablo 2016: más allá de la crisis, las marcas presentaron todas sus novedades







La crisis de la economía brasileña se puede percibir en esta 29° edición del Salón de San Pablo, pero la industria automotriz regional muestra aquí su apuesta de cara al futuro.


San Pablo. Quizá sin el brillo de otros años pero con el ímpetu de una industria que puja por sobreponerse a los vaivenes de la economía, el Salón Internacional del Automóvil de esta ciudad muestra en su 29ª edición un panorama acorde con la realidad regional. En su nueva casa del São Paulo Expo -moderno y bonito centro de convenciones cerca del centro-, este Salón es un reflejo cabal de la situación económica y de la realidad de la industria automotriz tanto local como regional. Esto se ve expuesto en los escasos lanzamientos, en la carencia de primicias a nivel mundial y también en la falta de exuberancia que caracterizaba a la muestra paulista.

Y razones hay varias: sucede que las automotrices no pueden esperar los salones para hacer lanzamientos debido a la competencia del mercado, especialmente en algunos segmentos. Por otra parte, la crisis en Brasil parece haber terminado, pero la economía no muestra aún signos de recuperación, al menos no en el corto plazo; no por nada, aquí se espera cerrar este 2017 con ventas cercanas a 1,8 millón de unidades, muy lejos de las 3,7 millones que se vendieron hace cuatro años. En menor medida, en nuestro país se esperan ventas por 700.000 vehículos, números similares a los de los últimos años pero también lejanos al récord de casi un millón de unidades de 2013.

Modelos que relucen

Así y todo, la industria automotriz estuvo presente con lo último de su producción llenando cada uno de los espacios de los casi 110.000 m2 de este Sao Paulo Expo. Y en ese sentido, Chevrolet, que fue la encargada de abrir las presentaciones para la prensa, fue una de las automotrices que más anuncios realizó. A nivel local, presentó las nuevas versiones del Tracker, el Cruze Sport 6 (la versión hatchback del sedán que también se fabrica en la Argentina) y el imponente Camaro.

Renault fue otra de las firmas que más sorprendió. A los lanzamientos locales de los nuevos Koleos y Kwid, sumó el nuevo SUV Captur. También introdujo nuevas versiones de los conocidos Sandero y Logan, sin olvidar sus modelos eléctricos (Zoe y Twizy) y varios concept (Sandero Grand Prix RS, Duster Extreme y Kwid Outsider).

Fiat lanzó localmente el Mobi Drive, una versión menos gastadora del citycar con motor Firefly 1.0 de 3 cilindros y sistema de conectividad. Además, presentó el elegante 124 Spider, los nuevos Uno con motores 1.4 y una versión exclusiva de la pickup Toro, la Blackjack.

Las marcas pertenecientes al grupo FCA sorprendieron con varios anuncios. Jeep, por ejemplo, introdujo una versión aniversario del viejo y añorado Willys, además de presentar la Grand Cherokee Overland (con motor de 471 CV), y las nuevas versiones de la New Cherokee, Compass y Renegade, mientras que Dodge expuso el Challenger y Chrysler la elegante Pacifica.

La coreana Kia, que aquí muestra un crecimiento sostenido en ventas, desenvolvió su línea tanto de sedanes y de SUV, con los nuevos Sportage, Sorento, Carnival, Grand Carnival, Rio, Picanto (con un concept también) y más.

Si bien se esperaba que Ford presentara el nuevo EcoSport, eso no sucedió. En su amplio espacio, el lanzamiento más resonante fue el del Mustang que comenzará a venderse aquí en 2018. Además de la familia completa de Focus, Ka, Fiesta y Edge, los espacios destacados fueron para el Fusion Hybrid, el GT 40 y el Mustang GT 350 Shelby.

Peugeot trajo el nuevo 3008, presentado en el reciente Salón de París, y cuya venta comenzará aquí en los próximos meses. Esta nueva generación pretende imponer un cambio conceptual, de ahí que sea una de las apuestas fuertes del león. Además, dos de las mayores atracciones son la coupé eléctrica Fractal y la van Traveller i-Lab, dos concepts tecnológicos y futuristas.

Volkswagen, que anunció un plan de inversión de 7000 millones de reales en los próximos cuatro años, presentó el T-Cross Breeze, auto urbano con motor TSI 1.0, versiones del Gol y up! (Track) y el Cross Fox Urban White. Entre los concept, sobresalieron el Budd-e, eléctrico con autonomía de 533 km, el i-e (un cabrio eléctrico) y la coupé compacta Gol GT Concept.

La japonesa Toyota está con las nuevas versiones de toda su gama (ya lanzadas en nuestro país): Hilux, SW4, RAV4, Corolla y Etios, y agregó el nuevo Prius, versión renovada del híbrido.

Citroën mostró aquí las actualizaciones del C4 Picasso y C4 Grand Picasso, que llegan con cambios estéticos y, en el caso del primero, agrega la motorización HDi y cajas manual y automática. También expuso sus clásicos: C4 Lounge, el nuevo C-Elyseé y los concept Aircross y e-Mehari.

Otra de las atracciones es el Nissan VGT 2020 (foto de tapa), concept deportivo inspirado en el videojuego Need for Speed, que deslumbra con sus líneas agresivas y futuristas. Claro que hay más: aquí se lanzó oficialmente la pickup Frontier, además de versiones del SUV Kicks.

Hyundai introdujo en Brasil los nuevos Creta y Tucson, además de poner el foco en algunos productos locales que funcionan muy bien, como el HB20 R. Además, mostró un prototipo de la Creta diseñada en el centro de desarrollo local.

Finalmente, Honda expuso los nuevos Civic a los que acompañó con los SUV CR-V y HR-V (que ya habían sido lanzados en la Argentina). Pero, claro, el que destacó es el SUV compacto WR-V que se estima llegue a la región próximamente.

Entre las premium, Mercedes-Benz introdujo en Brasil el SUV GLC 250 4Matic Coupé, mostró varios modelos AMG (entre ellos, el GT S de 510 CV y el S 63 4Matic Cabriolet V8 biturbo), el exquisito Mercedes-Maybach S 500 y el Concept IAA.

BMW, en tanto, mostró sus sedanes, el concept X2 y los eléctricos i3 e i8. Finalmente, Audi expuso algunos de sus modelos fetiche: el R8 V10 Plus, monstruo de 5.2 L y 610 CV, y el elegante S8 Plus, V8 de 520 CV. Entre los concept, se destacó con el imponente TT.



Fuente: La Nación

Domingo, 13 de noviembre de 2016

miércoles, 31 de agosto de 2016

Dilma, tras destitución: "Condenaron a una inocente, volveremos para continuar"

Tras ser destituida por el senado de Brasil, Dilma Rousseff aseguró que este miércoles se consumó "un golpe de estado parlamentario". Visiblemente afligida, señaló que los senadores "decidieron por la interrupción del mandato de una presidenta que no cometió crimen". 

La mandataria desplazada de su cargo señaló que "condenaron una inocente y consumaron un golpe de Estado". "Volveremos, volveremos para continuar", agregó Rousseff tras su destitución. "No digo adiós, digo hasta pronto", afirmó Dilma llorando, en su primera declaración pública luego de ser destituida.

El Senado de Brasil puso fin de forma definitiva a la presidencia de Dilma Rousseff. La Cámara votó con una clara mayoría de más de dos tercios por la destitución de la mandataria, suspendida del cargo desde mayo por cometer presuntos delitos fiscales, y acabó con más de 13 años de Gobierno del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT). 

Al final, 61 senadores votaron contra Rousseff. Sólo 20 legisladores, la mayoría de ellos del PT, rechazaron el controvertido "impeachment" iniciado hace casi nueve meses, en medio de la grave crisis económica brasileña. El vicepresidente de Rousseff, el conservador Michel Temer, asumió oficialmente la jefatura de Estado, que ya ejercía desde el 12 de mayo, hasta las elecciones previstas para finales de 2018. 

Ninguno de los senadores se abstuvo de votar respecto al "impeachment", que cerró un larga disputa política y legal marcada también por numerosas intrigas personales durante meses. Los opositores de Rousseff consiguieron siete votos más de los que necesitaban para destituir a la presidenta. 

La política de 68 años no fue por otro lado inhabilitada para ejercer cargos públicas durante los próximos ocho años, como pretendían parte de sus adversarios. La moción para inhabilitarla, presentada por separado, consiguió una mayoría de votos (42 frente a 36, con 3 abstenciones), pero no llegó a la mayoría necesaria de dos tercios.


Fuente: Ambito.com

viernes, 19 de agosto de 2016

Fuerte preocupación del sector avícola argentino por la importación de pollos de Brasil

Los representantes del sector mostraron su preocupación ya que ven al país vecino como una "amenaza" respecto a la industria nacional. Si bien aclararon que el daño aún no es grave, los precios bajos con los que ingresan "neutralizan el esfuerzo de la exportación local", dijeron fuentes empresarias

Representantes de la industria avícola manifestaron su preocupación por la creciente importación de partes de pollo desde Brasil, lo cual ven como una "amenaza" a la industria nacional.
De acuerdo a los datos que se desprenden del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), en los primeros seis meses del año se importaron del país vecino cuatro millones dekilos de pechugas deshuesadas de pollo, mientras que en todo 2015 ese número llegó a sólo 500.000 kilos.
Es decir, un crecimiento del 700% en el segmento, mientras que en el rubro de prefritos (nuggets), durante este año entraron al país 1,8 millones de kilos, cuando el año pasado no se había realizado importaciones en este rubro.
Aunque el Presidente de Cepa, Roberto Domenech, admitió que no se trata de un volumen importante y que por ahora el daño no es grande, sí resulta una amenaza para la industria nacional.
"Vemos con preocupación la importación de partes desde Brasil, por los precios bajos con los que entran, que neutralizan el esfuerzo de la exportación local", afirmó ya que "se importa lo mismo que se exporta" (unos 4 millones de pechugas en lo que va del año).
Quien también se pronunció al respecto fue Héctor Motta, ex presidente de la Cámara Argentina de Productores de la Industria Avícola (Capia) quien advirtió que el ingreso deproductos industrializados desde Brasil puede ocasionar el riesgo de la pérdida de fuentes de trabajo dentro de la actividad.
"Los productos avícolas industrializados de Brasil ya están en las góndolas de los supermercados y esto es una amenaza para la producción nacional", dijo Motta en declaraciones a Télam.
De acuerdo a sus cálculos, a causa del desequilibrio económico que registra Brasil "están conprecios un 40% menores a los nuestros".
Según el titular de Cepa, la industria avícola se encuentra en una situación donde todavía elprecio no cubre el costo, y estimó ese margen en un faltante de un 10% a 12% en el valor de salida de fábrica, y puso como ejemplo una importante compañía que en lugar de fabricar localmente opta por sólo envasar en el país las nuggets, pechugas y supremas: "Son productos que vienen a granel, porque ahora el tipo de cambio lo permite", advirtió.
Sobre la situación ya advirtieron al Gobierno, que recibirá el próximo 24 a los empresarios de un sector que a pesar de cuestiones coyunturales viene en los últimos años creciendo en consumo, al punto que llegó a los 46 kilos por habitante por año, algo menos que los 55 kilos por habitante que consumen carnes rojas.

Fuente: Iprofesional
Viernes 19 de agosto de 2016. Resistencia, Chaco. 

domingo, 14 de agosto de 2016

Pollo de Brasil y cerdo de Dinamarca: alimentos importados, un punto crítico de la gestión Macri

De manera silenciosa ingresaron al país miles de toneladas de productos clave de la canasta básica. Empresarios aseguran tener problemas para competir por la fuerte suba de costos que están sufriendo. Para el Gobierno es una vía más para evitar un salto de los precios. Qué ingresa y de dónde


Es paradójico, pero en la Argentina -que ocupa un lugar destacado en la elite de naciones productoras de alimentos- hacer una simple compra en el supermercado puede traer aparejadas algunas sorpresas que pocos consumidores realmente conocen.  
Quien planifique un asado para el domingo, por ejemplo, es probable que termine comprando pollo importado desde Brasil o bondiola con sello de Dinamarca. 
La lista de ingredientes para preparar una ensalada también puede derivar en situaciones curiosas: la espinaca elegida en la góndola pudo haber venido de Bélgica; ¿Las zanahorias? probablemente de Chile. Hasta la cebolla fresca, sin marcas visibles, es posible que haya llegado en barco desde Polonia. 
El listado de productos que están entrando a la Argentina es muy amplio e incluye alimentosque pocos podrían imaginar que llegan importados desde países de Asia, Europa o América. 
A diferencia de lo que ocurría en los ´90, cuando el fenómeno de la importación estaba asociado principalmente a productos procesados y del segmento premium –como papas fritas de Estados Unidos, mostaza y quesos de Francia y hasta delicatessen de Suiza-, ahora en las góndolas ganan espacio –y de manera silenciosa- los alimentos frescos del exterior. 
Lo más paradójico es que estas operaciones de importación se han ido generalizando a lo largo del año, en un contexto en el que las economías regionales no sólo siguen sufriendo por la fuerte suba de costos, sino que también están padeciendo el bajón generalizado delconsumo. 
El caso más paradigmático es el de los cargamentos de pollo que están llegando desde Brasil, el principal productor de este tipo de carnes a nivel mundial. 
Según datos del SENASA, durante los cinco primeros meses del año ingresaron a la Argentinacasi 1.000 toneladas de cortes aviares, un volumen 15 veces superior al registro de igual mes de 2015. 
Lo paradójico es que este salto en el ingreso de pollo brasileño se da en un contexto en el que todavía está latente la crisis de Cresta Roja. 
En un país como la Argentina –llamado a ser uno de los “supermercados” del mundo-, esta compañía sintetizó las consecuencias de los desmanejos en materia agroindustrial delkirchnerismo, dado que terminó yendo a la quiebra pese a haber recibido, sólo en 2015, más de $200 millones en concepto de subsidios. 
Pero también se constituyó en una luz amarilla para el propio Macri, que utilizó al acto de reapertura de la compañía para diferenciarse de la gestión anterior y presentarla como un"símbolo de la recuperación".
Sin embargo, semanas después del discurso del Presidente, la fábrica que resurgió de la quiebra fue escenario de una dura protesta de empleados que reclamaban por mejoras salariales, además de la reincorporación de 2.500 operarios que habían sido despedidos por la anterior administración. 
Si bien el volumen importado es limitado frente a la producción nacional, llama la atención que el Gobierno esté dando luz verde a los embarques desde Brasil en un contexto en el que la producción avícola cayó 8% en lo que va del año, constituyéndose en la rama de actividad conpeor performance de todo el complejo cárnico. 
Esto, además, en un contexto en el que las exportaciones de pollo se desplomaron casi 35%por las menores compras de Chile, Sudáfrica, Emiratos Árabes y Venezuela, según datos de Abeceb. 
A esto se suma la caída de la demanda interna y la suba de costos del maíz, principal insumo de esa industria. 
¿Por qué razón entonces el Gobierno habilitó estos embarques?
“Fue una señal hacia toda la cadena, para evitar subas de precios abusivas. Algo similar ocurrió con la carne vacuna. Más que mirar el volumen de lo que está entrando, lo que importa es el mensaje que se le está enviando al sector. El macrismo deja en claro que estácontrolando los valores al público”, indicó una fuente sectorial que pidió reserva de identidad. 
Incluso, recordó que “esto mismo se hizo el año pasado en Uruguay y fue motivo de unafuerte polémica”. 
En efecto: en 2015 la Unión de Vendedores de Carne (UVC), enfrentados con plantas avícolas, habían gestionado permisos para importar desde Brasil cuatro contenedores cargados con25.000 kilos de pollo cada uno para forzar una baja de precios. 
Según la UVC, apenas tres meses después de la llegada de los embarques, los valores de venta minoristas se retrajeron un 20%. 
En el macrismo el encarecimiento que en los últmos meses sufrió el pollo (que no para de ganar pariticipación en la canasta de alimentos) fue determinante. 
Según estimaciones en base a un estudio de la CAME, los consumidores pagan $33 el kilode pollo entero, mientras que los productores perciben apenas $9,6. Evidentemente, esadiferencia del 250% se genera a lo largo de la cadena logística y de distribución. 
Pero en el Gobierno hay algo de satisfacción y consideran que el “mensaje” que enviaron con las importaciones fue escuchado por la industria: en marzo, la carne aviar había tocado elrécord de $36 por kilo, un salto de casi 70% frente a lo que valía en igual mes de 2015. 
Sin embargo, en su última presentación, el titular del INDEC, Jorge Todesca anunció que este alimento clave había bajado de precio. Según el Instituto de Promoción de la Carne (IPCVA),ahora cuesta $3 menos respecto de marzo. 
En cambio, los procesadores avícolas aseguran que si el precio al público sufrió una baja fue porque el consumo cayó más que la producción. 
Cerdo y jamón con “ADN” europeo
La amenaza importadora se siente aun más en la industria porcina. Según el SENASA, en los primeros cinco meses del año ingresaron casi 3.700 toneladas de carne fresca de cerdo, cerca de un 80% más que en igual lapso de 2015. 
Al indagar sobre los orígenes se observa que el principal proveedor fue Brasil. Sin embargo, sorprende el dato de que Dinamarca es el segundo competidor, de la mano de más de 500 toneladas y un incremento interanual de casi 150%. 
También se registró un salto cercano al 40% en las importaciones de fiambres y embutidos, que llegaron principalmente de España e Italia. 
Fuentes de la Asociación Argentina Productores de Porcinos (AAPP) advirtieron que el corte sin procesar que más está entrando al país es la bondiola. 
“Para nosotros es premium. En cambio, en Brasil o Dinamarca es considerado un corte barato. Entonces, ¿qué hicieron algunos supermercados? Se encontraron con que podían importar bondiola congelada a un precio más bajo que el que se consigue a nivel local, que es un producto fresco, y la ofrecen al público incluso más cara que en las carnicerías, logrando una rentabilidad enorme”, apuntaron. 
La fuente consultada fue un paso más allá y aseguró a este medio que una de las cadenas importa la bondiola congelada desde Dinamarca, la fetea y luego la pone en una bandeja como carne fresca. 
Los productores aseguran que los dos principales problemas que padece esta industria está vinculada con la desaceleración de la demanda –que recién ahora está mostrando síntomas de recuperación- y la fuerte suba de costos, por el encarecimiento de la soja y el maíz, que forman parte del alimento básico de los animales. 
“En este combo, la importación complicó las cosas. Porque no se justifica bajo ningún punto de vista estar trayendo carne de cerdo cuando en la Argentina tenemos capacidad desobra para satisfacer la demanda”, indicaron. 
Además, indicaron que la producción porcina nacional, que ahora sufre la competencia del exterior, no recibe un trato igualitario: “Todos los países nos venden, pero cuando nosotros queremos salir a exportar, nos cierran las puertas”. 
Respecto de la preocupación oficial por la inflación, señalaron que si el objetivo fue forzar unabaja del precio en los mostradores, la decisión de habilitar importaciones careció desentido porque “la carne de cerdo fue la que menos aumentó”. 
“En un año se encareció apenas 18% y, desde que asumió el nuevo Gobierno, acumula un alzade tan sólo 10%. Consideramos que si no hubiese llegado ningún embarque de Brasil o deDinamarca los precios serían los mismos que ahora", indicaron. 
Esto es así –aseguraron- porque la industria local hoy cuenta con capacidad de sobra parafaenar 6,7 millones de cabezas al año, exactamente el doble respecto del nivel de 2008. 
Exigen cierre de las importaciones

Días atrás, la Federación Agraria Argentina (FAA) realizó una protesta en Rosario para exigir un freno a la entrada de cerdo del exterior. 
Omar Príncipe, presidente de FAA, afirmó que "no hay que ser economista para darse cuenta que los pequeños productores se están fundiendo. Se triplicaron los costos de producción durante los últimos meses y, a la par, se incrementaron las importaciones de Brasil yDinamarca".
El otro frente de conflicto tiene epicentro en la industria del chacinado. La queja es el ingreso de jamón crudo desde Europa, que compite con la producción nacional, en muchos casos de manera desleal. 
Desde la cámara que nuclea a las empresas de chacinados aseguran que hay más de 1 millón de patas de jamón estacionándose y cumpliendo con el código alimentario argentino, que exige un tiempo de curación de nueve meses.

Denuncian que una parte de lo que está ingresando al país desde España es carne con sal -o salazón- a muy bajo precio y que no cumple con los protocolos básicos. 

Frente a todos estos reclamos, el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, negó que el Gobierno pueda ponerle un “cerrojo” a las fronteras. 
"No podemos salir a cerrar unilateralmente las importaciones. Si lo hago, mañana me cierran la importación de leche, de la industria automotriz o de frutas", afirmó. 
En este contexto, Buryaile trató de llevar algo de tranquilidad al sector asegurando que había dialogado con las empresas responsables de haber ingresado carne del exterior y que "hubo compromisos de parte de estas firmas de ir reduciendo sus compras al exterior”. 
Pero no es el único reclamo que debe atender. Por detrás de estos grandes sectores, también hay descontento y temor en la industria pesquera. Entre enero y mayo entraron 4.700 toneladas desde Tailandia, un crecimiento del 40%. Parte de esos embarques fueronpescados procesados. 

Esto llevó al propio intendente de Mar del Plata, Carlos Fernando Arroyo, -perteneciente al macrismo- a pedir la prohibición de las "importaciones de conservas extranjeras" debido al daño que le estaban causando a esa rama de actividad, clave para la economía de la ciudad. 

De a poco, el ingreso de mercadería del exterior se fue convirtiendo en uno de los capítulos más conflictivos de la actual administración. Las quejas han venido llegando desde gran parte del arco industrial.

La novedad es que los empresarios ya no protestan sólo por la entrada de camisas y zapatillas de China o de heladeras de Brasil. Ahora la queja es por la "potestad" de la canasta básica, que repentinamente empezó a sumar banderas de otros países.

Fuente:  Iprofesional

Domingo 14 de agosto de 2016. Resistencia, Chaco.